Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Otra tarde otra vez
Una tarde cualquiera en la que no aguantas nada, todo te pasa y nada tiene significado. No sabes que hacer, nada te complace, no te apetece nada, pero eso mismo te desespera, y te encuentras ,mientras, en el ordenador. Poco a poco te controla una ira desesperada por desperdiciar el tiempo y por esa idea de inutilidad que se te presenta. En ese momento apagas el ordenador y sales corriendo de tu casa. En el ascensor con la bicicleta, la ansiedad por descargar esa mala energía no puedes contenerla y la terminas sacando golpeando con un puñetazo que te deja lo nudillos rojos las pared de la cabina en la que te encuentras. En la cual deseas quedarte encerrado sin luz, en silencio y durante mucho tiempo. Pero eso no ocurre, así que sales y vas a una velocidad que nunca has alanzado hacia el lugar más lejano e intransitado que recuerdas, durante el trayecto no puedes evitar cantar a gritos o simplemente gritar... Al final terminas cansado en cualquier lugar conocido mirando a nada con un enfoque borroso que se concentra en lo que estás pensando. Horas más tarde estás metido en tu cama dormido, ya pasó de nuevo y todo volvió a su estúpida normalidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me suele pasar.
ResponderEliminarY buena entrada! ;)
Te sigo porque me gusta,no por pelotear,que conste.
ResponderEliminarMuchas gracias a los/as dos.
ResponderEliminar