martes, 27 de agosto de 2024

Papá

 He bebido, he llorado y he compartido como hacía tiempo que no hacía. Estoy escribiendo por primera vez desde este ordenador en este blog. He escuchado y leído un poema de Laura Chimaras, creo que se llama 24 horas, y habla sobre su padre. Joder, vuelvo a llorar desde dentro, y aun no lo entiendo. Siento que le echo de menos, que quiero compartir con él que quiero que sea feliz y verle disfrutar genuinamente de su vida. Papá, tengo la suerte de que sigues vivo, de que puedo disfrutar contigo de un desayuno para tener lo mejor en el principio del día. Sé que probablemente habrá muchos sentimientos, experiencias y secretos que nunca llegaremos a contarnos y me entristece y ojala existiera un Dios u otra vida donde sencillamente fuéramos un ente que descansara el uno en el otro y así pudiéramos vagar en la eternidad con mamá y con toda la familia. No sé que me pasa, no lo entiendo del todo. No sé si lloro de alegría o de tristeza. Desde luego soy consciente de la suerte que tengo de teneros y de haberos tenido toda mi vida. Y no quiero que os vayáis nunca y  e gustaría romper muchas barreras que tengo en vida para poder disfrutar aun más de nuestra vida, de compartir y de todo. Sé que ahora no estoy... en realidad no sé si es mi momento más cuerdo o más sentimental. Pero admito no que no sé si sobreviviré a vuestra muerte. Y esto no me da realmente pena. Lo que me desgarra hoy es pensar que un día os podré perder.