Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
sábado, 25 de junio de 2011
Explosión de sentimientos
Con música resonando en tu cabeza a un volumen inaguantable, sales corriendo chillando y gritando a no poder más. Sobre un precioso campo lleno de flores, por que dentro de ti están explotando miles de ideas sentimientos y emociones que no puedes controlar, que sólo se desbocan y que no lo puedes soportar. Por eso corres, por que te estás intentando controlar para sentirlo todo y no perder nada... o por que no aguantas sentir tanto y quieres terminar con ello.
Tanto
No es todo una falsa, pero gran parte de ello. No conocemos nada, tan sólo algunos recovecos. Todo va cambiando de forma incesante, transformándose a mayor velocidad de lo que es asimilable y por esto no nos conocemos del todo, ni a nosotros mismos ni a nadie. Por que tenemos 10.000 formas diferentes de sentirnos, de ver las cosas, de actuar, de vivir... Por que ni si quiera se muy bien lo que pienso, por que ni si quiera yo mismo me conozco, ni se exactamente lo que quiero. Por que todo cambia, pero aun que me pueda entristecer, me alegro. Por que veo que la vida son millones de piezas donde la mayoría quedan descolgadas o mal colocadas, pero afectan pero influyen, pero nunca dejan de afectar. Por eso odio y amo esto.
viernes, 24 de junio de 2011
A la noche
La noche cae. Parece que todo muere. Te haces el balance de lo que llevas y ves una gran ausencia de material jugoso, caprichoso y especial del que no dispones. Te apenas. Qué vas a hacer, sino puedes hacer nada, al menos hasta mañana. Pues puedes ver todos aquellos pasos que has dado, que no eran caprichos ni decoraciones sino cemento con el que has asentado la base de tus pilares.
``Gracias. Nunca con miedo, siempre sinceras.´´
martes, 21 de junio de 2011
Persona y anillo
Comenzó un día, no uno cualquiera, sino el primer día de ``vacaciones´´ de mi decimosexto solsticio de verano. Hasta entonces todo era perfecto. Un simple y estúpido hecho que le ocurre a cientos o a miles de personas al año. Me cabreó mucho, me enojó, sacó de mi asquerosos sentimientos y deseos, y para aliviarme me puse a pensar en alguien, y en este caso apareciste tú en mi mente. No sé porqué, pero en mi cabeza entro la imagen de un anillo, no definido, simplemente un anillo, que sería tu regalo. En la ducha entró esa idea en mi cabeza, se aferro y enganchó con la mayor fuerza que yo había sentido en mi vida. Esa misma noche cogí mis piernas y las puse en marcha. Ese día cambió mi vida. Me puse a buscar joyerías, pero ninguna me valía. No quería un vulgar anillo de diamantes o piedras preciosas que fuese tan exclusivo que ni los reyes pudieran comprarlo, no quería un anillo de una diseñadora que fuese único en el mundo, no quería un anillo de un mercadillo especial perdido en el tiempo, ¡No!. Yo necesitaba encontrar tu anillo, y decidí crearlo yo mismo. Investigué en las ciudades, en las empresas, en boutiques... ninguna me daba la solución y mi espíritu, de mi interior, salió un impulso, una sensación que ya nunca se iría. Era algo que no conocía pero me indicaba a donde debía de ir y que debía de hacer. Este impulso me mandó a investigar por pueblos y aldeas, entre montañas y bosques, bajo sol y nubes. Tras meses de búsqueda y sin rendirme en ningún momento, llegue a un pueblo completamente perdido de la mano de nuestra ``evolución´´. Un hermoso pueblo como tantos otros que había descubierto en estos últimos meses, un lugar de ensueño por el que habría pagado y dado todo lo que tenía en mi vida por vivir allí, pero con lo que tenía dentro seguía mi camino dejando a cada isla mágica tras de mi. Andando y visualizando, avanzaba por mi camino y de repente, como ya ocurrió hace mucho una fuerza comprimió mi pecho, sabía que era una señal. Miré a mi alrededor y vi una puerta con forjaduras de metal, me arrastré hacia allí, llame a la puerta y escuché. Salió un gran hombre, fornido, con la piel muy oscura, decorada con trozos de metales depositados al trabajar con el hierro. Con la cara seria me miró fijamente a los ojos, su alma dio un par de vueltas por mi ser más interno y... se rió. Me dijo que me esperaba. Sucedían algunas cosas extrañas en mi vida desde aquel día, pero no me paraba a pensarlo, sólo recorría mi cabeza ese elemento circular. Pero bueno, después de reírse me dijo que me quitara la camiseta, me dio un delantal pesado y comenzó mi instrucción, no paramos hasta el anochecer. Entre nuevas técnicas y quemaduras él me iba dando datos de su vida, mientras yo le explicaba un poco por encima mi máxima ilusión. Él me admitió como aprendiz. Y a partir de entonces trabajé sobre 14 horas como mínimo al día. Durante muchos muchos años la rutina de mi vida era esa. Al principio me quedé en los huesos, pues solo trabajaba y empecé a tener problemas de salud, entonces comprendí que necesitaba descansar un poco y comer como un bellaco para poder alcanzar mi objetivo. Poco a poco mi espalda fue creciendo, mis músculos marcándose y aumentando de tamaño, los pelos de mi cara se alargaron, y los de mi cabeza igual. La piel fue tomando un color más oscuro con el paso de los años. Y terminé siendo un herrero, o más que un herrero un artesano de los metales, un moldeador de lo semilíquido, un mago del fuego y de los elementos minerales más naturales. A lo largo de mis años trabajando fui creando cientos de obras, que a partir del 10 año comenzaron a ser exquisitas, excelentes, majestuosas, pero ninguna alcanzaba la belleza que precisaba ella. Las obras que fui creando las envié a todas las personas que conocía, aquellas que desde hace tanto tiempo me separé de su vera, aquellas. Y la verdad es que sin saber como, pues al terminar los anillos me salía uno de esos impulsos inexplicables los cuales me daban 3 iniciales y una dirección, los fui enviando, y al cabo de un mes más o menos acudía a mi mente la imagen del receptor y su cara de asombro, veía como se ponían los anillos y era consciente de que ninguno de ellos se perdió. Un día mi maestro murió, sentí pena, pero otro sentimiento me embaucaba. Y de nuevo llamó la magia a mi puerta, me vi que debía de recorrer el mundo en busca de nuevos elementos para componer ese anillo perfecto para ella. Recorrí el mundo, durante 45 años, más o menos, pues perdí un poco la noción del tiempo. Durante este camino seguí enviando anillos y seguí notando impulsos, y sin saber porqué veía escenas de una vida desconocida rondando mi cabeza todos los días. Una noche bajo las estrellas pensé, pensé que en realidad yo no hacía esto por amor, que esto no era por una persona, sino por mi obsesión con los anillos, por que lo que yo en realidad amaba era eso. Pero no me desilusionó, simplemente seguí creando. Aunque la verdad es que seguía soñando cada noche con ella, aunque a la mañana siguiente no lo recordase. Creé uno obra, la cogí con mis dos dedos, la toqué y... lo supe, esa era la obra perfecta y de nuevo un calambre, o una tormenta eléctrica recorrió mi cuerpo. ¡Era su anillo!, era perfecto. Me di cuanta de que lo cierto es que era ella todo lo que necesitaba y por lo que yo hacía las cosas. Ahora solo tenía que encontrarla. Me dejé guiar por eso que me había guiado desde hace tanto tiempo, y entre eso y mi amor encontré, tras un año a ella. Pero no le dije nada, no me vio. Preparé un plan perfecto, la llevé sin que ella lo supiera a una playa, la más hermosa e indicada para ella, una desierta. Allí llegó y mientras observaba un atardecer me presenté tras ella. Había envejecido, pasado muchísimo tiempo y sin embargo le tapé los ojos, noté un olor especial y la sensación de éxtasis supremo y de suprema tranquilidad corriendo por mis manos hasta mi cabeza. Dije su nombre, le puse su anillo. Sus ojos no veían nada de verdad, ahora solo era puro amor lo que había a nuestro alrededor, en este anillo no había iniciales, sólo su nombre... Desde entonces fuimos las personas más felices del mundo... Y ahora, cuando estoy a segundos de morirme diré, te diré: ``He perdido toda mi vida, he desperdiciado lo que habría sido la mejor vivencia que ha existido sobre la tierra sólo por ti. Pero aún así sigo siendo el hombre más feliz de este, para mí gran conocido y desconocido, mundo´´.
lunes, 20 de junio de 2011
Habitáculo
Habitáculo sumido en la paz, en el silencio de tu alma viva. Tú, solo, descansando boca arriba, sobre una alfombra de agua cristalina que te permite ver y sentir con la mirada la inmensidad del suelo que te rodea. Estás en ese inmenso espacio en el que vives el éxtasis de la libertad, por absurdo que parezca. Con las paredes de mármol negro y fino, compacto y opaco, que te permite crear esa atmósfera donde tú y tus pensamientos y tu bienestar descansáis y disfrutáis.
miércoles, 15 de junio de 2011
Cuerpos
Las yemas de mis dedos se arrastran por tu piel. Van apretando y formando pequeñas arrugas en tus brazos, en tus piernas, al llegar a tus manos, recorriendo tu cuello, llegando a tus labios... Mi boca se acerca poco a poco a tu cuerpo, empiezas a notar mi aliento. Toco, ligeramente tus hombros desnudos con mis labios, arrastro un poco la nariz acariciándote. Te doy un beso en el brazo y sigo investigando partes nuevas de tu cuerpo. Mis dientes entran en juego y empiezas a sufrir pequeños mordiscos. Tras una travesía mágica por tus praderas y montes llego al extremo te tus dedos, con una suave mordida rompo la fina capa de células que te protege del mundo externo. Te estremeces y veo como florecen tus músculos y nervios. Sigo subiendo por el brazo, descarnando tu cuerpo, llego a tus labios, de nuevo, y siento tu disfrute, tu respiración entre cortada, tus suaves gemidos que deleitan mis oídos... Por el camino de mordeduras que fui abriendo por todo tu cuerpo han ido saliendo nervios, de colores azul y rojo eléctrico, me van abrazando, enganchándose, como anzuelos a mi piel. Termino completamente cubierto de esos cables naturales y delicados, tapado bajo sus vivos colores y pegado a ti... los dos pegados, descansando unidos. Dormidos y disfrutando inmersos en esa atmósfera que hemos creado.
lunes, 13 de junio de 2011
Murió, o eso parece
Um. Murió, creo que murió. O al menos eso parece, y si no es así supongo que se habrá escondido muy pero que muy bien detrás del algún otro sentimientos de estos que pasan tan fugaces como un tren sin parada en esta estación, pero que te tapa todo el paisaje.
Amo tantas cosas.
Amo los tejados, las canciones que no dicen nada pero que te recuerdan a la vida sin complicaciones. Amo pensar en algunas personas y aún sentir aquello que viví con ellas. Amo llorar y sentir que voy escupiendo en forma de lágrimas los males que me están hundiendo. Amo las vivencias divertidas que me provocan dolor de barriga de reírme tanto, y el descanso que le continúa en el que te das cuenta de lo afortunado que soy por poder estar con esa gente y vivir estas cosas. Amo que llegue el silencio en el que me sumerjo y no necesito nada. Amo sentir que pertenezco a la naturaleza por que siento como me acaricia su viento y que yo puedo acariciarla a ella sin hacerle daño. Amo improvisar cantando y que me encante lo que digo, amando el hecho de que a mi me guste y de que no necesito que a nadie más le satisfaga. Amo suspirar por un bonito recuerdo. Amo esas sonrisas de desconocidos que me dan la vida. Amo la sinceridad y carillo que puede transmitir un niño chico. Amo ver a alguien tras mucho tiempo sin contacto y sentir que la relación aún se conserva igual o mejor que antes. Me encantan las historias vividas de la gente. Amo las películas que tratan sobre vidas en las que se vive y no se van evitando efectos especiales. Amo que me den vida los pequeños detalles. Amo pensar, soñar e imaginar Amo el pasado, creo que el futuro y a veces el presente. Amo muchas y otras tantas cosas.
domingo, 12 de junio de 2011
Hombre del saco
Nos introduciría en esa bolsa de tela vieja, color marrón, sucia y mal oliente. Repleta de manchas que la hacen ser temida. Vísceras, sangre, pedazos de ojos, el tacto viscoso a peces muertos y la dureza e incomodidad de huesos de niños que corrieron la misma suerte que tú. Allí dentro, solo, solamente viendo un poco del camino de la duda hacia tu futuro, aunque todas las apuestas se dirijan hacia la tortura más dolorosa e insoportable que te imaginas. Intentando escapar de esa celda de gruesos hilos irritantes, malolientes e irrompibles. Tu vida a cambiado, estás sufriendo y no puedes evitar vomitar ahí dentro, sobre ti mismo.
Como me gusta
Un sonido estridente y molesto interrumpió el silencio de estudio.
Pregunté, -¿Abro yo?-.
Y los pasos de mi madre en el piso superior respondieron a mi pregunta.
Pregunté, -¿Abro yo?-.
Y los pasos de mi madre en el piso superior respondieron a mi pregunta.
jueves, 9 de junio de 2011
Gran dilema, gran paradoja
Travesías, que sólo son sueños. Sueños que te carcomen por no ir tras ellos. Tristezas que simplemente te hacen replantearte qué estás haciendo con tu vida. Y de ahí no pasar, por que ya conoces cual es el problema, o al menos suponerlo, ya sabes cual será probablemente la mejor solución, pero... uno no le echa los cojones suficientes a la vida y creo que principalmente por las personas a las que está atado, por amor, pero es que esto no hace a uno feliz...
miércoles, 8 de junio de 2011
En un momento
Ansias de vomitar de llorar desesperadas, por que pasan de mi por verme arrastrándome detrás de un prototipo de persona que odio y de ver como esta une a otras que desprecio. Lo llamo envidia, entre otras cosas. Y eso me pasa por que tengo una tendencia natural a ir detrás de lo que no se va a unir a mi nunca. Estúpida tendencia masoquista. ¡Bah!, pero viene y se va en un segundo, por eso me afecta tanto, por ver la suprema estupidez de mi cerebro.
lunes, 6 de junio de 2011
Fallos
Huidas de alguien por algo que has hecho, miedo a perder algo que creamos y que en realidad no tenemos, que me invento. Pero sin embargo si te noto raro si te pillo extraña, si veo que corrompo esa relación por insistencias innecesarias y por sólo preocuparme por mi, aunque en realidad no es así, pero contigo no se hacer otra cosa, pues temo a la verdad sobre la verdad y lo habitual es que nos volquemos en mi, lo cual es un fallo. Bueno que lo siento, que no era el momento para comentar eso. Y para terminar que tal vez todo ese mundo es una falsa y que necesitaba un poco de dolorcillo para escribir algo en estos momentos.
miércoles, 1 de junio de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)