lunes, 25 de noviembre de 2024

 Elegir la muerte es solo una elección.

Lo horrible es el dolor profundo, extremo, desgarrador inconsolable que dejas a tu paso. Aunque una vez que muera ese dolor ya no existe. Ya no para mí, ya no para el individuo que desaparece y pierde la consciencia del mundo. De ese único mundo que existe a través de su percepción.

Yo nací hace años, me han definido unos pensamientos, gestos, hábitos y hechos. Hasta ahora no he sido un suicida, eso parece que solo se es una vez en la vida. Sí soy un ente que rodea, persigue, sufre, merodea y se acerca al suicidio.

Diría que sí, que quiero suicidarme. Pienso en ello constantemente, a diario, casi a diario. Y no lo ejecuto. Me siento responsable del dolor que generaría aquí. Pero me resulta inevitable recibir imágenes. Una soga, un coche a toda velocidad, una brida alrededor del cuello, un golpe, un disparo, veneno, ingesta de hongos y daño en el hígado, sobredosis, electrocución... No me gustaría sufrir físicamente en el momento de mi muerte. Preferiría que fuera un instante y desaparecer, para siempre.

Antes de nacer no se es nada, después, tampoco. En medio solo hay un instante ínfimo de tiempo presente sin ningún sentido, sin ninguna realidad.

Y ahora por qué escribo estas frases compulsivamente. Porque no soy capaz de matarme. Lo deseo, lo anhelo, quiero que suceda, tranquilamente, ya, hoy, ahora. Pero no puedo`. Un puto día en un futuro que será presente moriré y será absolutamente lo mismo. Nada. Solo moriré. Se acabará el juego y ya está. Y hay gente que muere hoy y que morirá mañana y en el futuro y ya está. Yo no quiero esperar tanto, ni vivir lo que hay en medio. Solo quiero dejarlo ya. Quiero pensar que la vida en concepto absoluto puede ser maravillosa, pero me la suda. No voy a seguir intentándolo. Egoístamente quiero estar muerto. Y que todo pase, y que nada cambie pare el resto.

martes, 27 de agosto de 2024

Papá

 He bebido, he llorado y he compartido como hacía tiempo que no hacía. Estoy escribiendo por primera vez desde este ordenador en este blog. He escuchado y leído un poema de Laura Chimaras, creo que se llama 24 horas, y habla sobre su padre. Joder, vuelvo a llorar desde dentro, y aun no lo entiendo. Siento que le echo de menos, que quiero compartir con él que quiero que sea feliz y verle disfrutar genuinamente de su vida. Papá, tengo la suerte de que sigues vivo, de que puedo disfrutar contigo de un desayuno para tener lo mejor en el principio del día. Sé que probablemente habrá muchos sentimientos, experiencias y secretos que nunca llegaremos a contarnos y me entristece y ojala existiera un Dios u otra vida donde sencillamente fuéramos un ente que descansara el uno en el otro y así pudiéramos vagar en la eternidad con mamá y con toda la familia. No sé que me pasa, no lo entiendo del todo. No sé si lloro de alegría o de tristeza. Desde luego soy consciente de la suerte que tengo de teneros y de haberos tenido toda mi vida. Y no quiero que os vayáis nunca y  e gustaría romper muchas barreras que tengo en vida para poder disfrutar aun más de nuestra vida, de compartir y de todo. Sé que ahora no estoy... en realidad no sé si es mi momento más cuerdo o más sentimental. Pero admito no que no sé si sobreviviré a vuestra muerte. Y esto no me da realmente pena. Lo que me desgarra hoy es pensar que un día os podré perder.

martes, 16 de julio de 2024

Sal, huye, reviéntate, no sequé, no se cuanto...

Estoy cansado de esto, de evadir mis obligaciones.

Y no tengo más. Una gran disrupción entre la realidad y mi interpretación de esta dentro de mi mente o en mi mente o donde sea que se encuentre.

salid...

 Quiero solucionar la situación y no ponerme a recorrer todos los pasillos de los errores que estoy cometiendo. Quiero parar de pensar en un tiro.

Cómo suelo hacerlo, repasemos los pasos para ver que sí y que no funciona.

Cada vez que decido levantar la cabeza siento... miedo, angustia, mucha presión. En ese momento suelen llegar las ideas de matarme, y ahí suelo huir a cualquier mierda que inhiba mi mente. Redes sociales, sexualidad, videos... o sino me quedo pensando en cómo eliminarme.

A veces soy capaz de pensar en pequeños actos, muy pequeños, poner los pies en el suelo. Dar un paso, luego otro, tocar el lavabo, abrir el grifo, mojarme las manos, lavarme la cara, cerrar el grifo...

Si todo sale muy bien soy capaz de ejecutar una tarea de una sola vez. Como lavar los platos...

Lo siento, me pido disculpas, me estoy abrumando

No he aprendido a salir

 He vuelto a entrar en el laberinto. Perdido. Me he dejado resbalar hasta el fondo de sus entrañas. No hay nada. Un silencio aterrador, dolor, ausencia, infinitud de pantallas que no muestran nada, que destrozan mi mente.

Horas sin salir de la cama de nuevo. Tareas no ejecutadas de nuevo. Total desconocimiento del fin, de nuevo. Un cable enrollado a mi cuello como algo nuevo. La idea de suicidio de nuevo.

Es posible que se mezclen la total ausencia de ganas de trabajar, esa flojera y vagueza asquerosa, con la ausencia de querer hacer nada. Nada de nada. Extraña apatía que aún no entiendo.

Y quiero salir, porque dentro de esta sensación de apatía me siento mal. Es posible que me siente mal por ele hecho de tener obligaciones, de no cumplirlas, de decepcionar, de hacer daño...

Es posible que esté haciendo lo imposible por salir del laberinto. También es posible que no lo esté haciendo y que esté dejándome llevar conscientemente hasta el límite que creo es mínimamente sostenible mientras espero que suceda un milagro. Sinceramente no lo tengo claro. Pero no quiero estar aquí, quiero salir, quiero sentirme bien, quiero hacer, quiero avanzar.

Estoy hasta los cojones de charlas de autoayuda, de pajas, de videos infinitos que me consumen, de dormir por apaciguar el dolor del vacío. Estoy hasta los cojones de no apoyarme en nadie, de hundirme de no ser sincero, de no poner remedio.

Y no sé por qué estoy aquí de nuevo. En este lugar conocido, cayendo en mis propias trampas.

Y lo peor de todo. No he aprendido a salir.

jueves, 30 de mayo de 2024

Personas queriéndose

 Es bonito inspirar profundo. Coger aire y sentir la mente clara y serena. Tocar la brisa recorriéndote la piel.

Es precioso ver a personas felices compartiendo con personas. Porque sí, porque se encontraron de alguna manera y porque se sienten cómodas o seguras entre ellas. Me gusta ver estas escenas cerca de mi, aunque no esté participando directamente. Y también me gusta estar solo, sentado, sintiendo la brisa y disfrutando de darme cuenta de lo bonita que es la vida cuando se condimenta con estas experiencias, cuando se está rodeado de tantos eventos humanos singulares y de generación de amor.

miércoles, 17 de enero de 2024

Apertura de Hotel

 Hoy extrañamente di un paso diferente. Un paso repetido y casi olvidado, que al repetirse tras el tiempo cambió. 

Tengo un torrente de energía, de ganas y de emociones dirigidas hacia a tí. Pero me da miedo asustarte. Me da miedo, también, estar creando mi propia realidad paralela con el objetivo en el fondo de aislarme. Me da miedo crear falsedades teóricas solo por entretenerme.

Me da igual. Hoy vuelven a pasear pensamientos de suicidio, pero lo hacen de otra manera. Existen, los veo, pero no los acompaño. Procuro no ir tras ellos.

Se mezclan sensaciones hacia tí, tercera persona que muta, aparentemente con el tiempo, que muta conmigo, pero que rebosa mi presente.

Igual que rebosan mis miedos, mi parálisis en un día como hoy. Rebosa, se hiela mi sangre y mi cabeza se constriñe, se quema, se hiere, pero parece que se da cuenta. 

Hoy recuerdo el cuchillo que me acompañaba en el bolsillo, el cuchillo que tengo en el cajón con cariño aunque no lo entienda del todo.

Hoy, como de costumbre en tiempos pasados dejaré un escrito mal escrito y un sentimiento mal mostrado.

Hoy, si muero, moriré callado.