jueves, 29 de septiembre de 2011

Detallito

 Seis de la mañana, suena la melodía del aeropuerto y una voz femenina que indica la llegada del avión. Encogido sobre un banco levanto un poco la cabeza y abro los ojos; me sale una dormida sonrisa, empiezo a emocionarme un poco y suena en mi cabeza `` son las 6 de la mañana y yo no he dormido nada ''. Y esto es por que ya falta poco para la pequeña sorpresa, y en ese ratito pienso de todo un poco, y entre ese todo recuerdo como llegué aquí.
 Me enteré ayer de la hora de llegada, el por qué, pues por que me dio la gana; por que me acordé de ti y decidí aparecer sin que tú supieras nada. Así que a las 4 de la mañana me desperté, comí algo y salí con la bici, el bañador, una sudadera finita y el camino de llegada al aeropuerto que memoricé ayer presente en mi cabeza. Nunca hice un camino tan tranquilo teniendo en cuenta la locura que era. Llegué media hora antes de las 6, me senté en el banco y hasta ahora.
 Ya empieza a salir gente con maletas, y entre las familias a la espera de sus niños veo a tu madre y a tu hermana, por suerte ellas no a mi. Te veo llegar, las saludas muy alegre y con ganas de contarles todo. Me quedo mirando tu cara emocionada desde este banco vació, y te interrumpe una llamada, extrañada ves en la pantalla que soy yo, y escuchas mi voz diciéndote que no digas nada a nadie, que estoy allí, sentado, pero que quiero saludarte, sin que nadie se entere de que estoy allí, y que te vayas en un minuto a los servicios de tías.
 Dos minutos después llega, nos damos un abrazo increíble sumado a tu cara de estar flipándola. Hablamos muy breve, a ella le fue genial, y me preguntó que por qué coño estaba en el aeropuerto, y le expliqué que fue sólo por que quería verla. Y se quedó muy contenta, tranquila y especial... Esta charla duró 4 minutos.
 Y yo confirmé que los detalles especiales merecen la pena

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Una penosa obra de arte

 Un espacio en blanco, y por cada palabra que escribo voy disminuyendo su posibilidad de crear una extraordinaria obra de arte, pero eso es bueno, por que yo no necesito una magistral obra de arte, simplemente expresarme y crear, crear algo que al fin y al cabo es mio, que transmite lo que soy, que es lo que soy. Y supongo que pase lo que pase y sea como sea seré yo y no necesito que sea ``perfecto´´, simplemente que sea tan imperfecto que sea tan bello como algo humano creado por una persona que se equivoca y aprende, que sube y baja. Por eso me alegro de destruir poco a poco este espacio que se podría haber convertido en una estúpida obra de arte tan magnífica que fuese admirada por todos.

martes, 27 de septiembre de 2011

Pues si

 ¿Pero sabes que es lo peor?
 Que aun puedo esbozar una sonrisa con facilidad. Que me aferro a una idea que se que no voy a cumplir nunca, por desgracia. Que ya veo los guiones de mi futuro muy bien señalados. Que personas con motivos para estar hundidas se arrastran y salen de la mierda, y que yo estando en tierra firme estoy a la espera de una brisa lo suficiente fuerte como para poder tirarme al suelo. Que no se que es lo que quiero, pero no suelo encontrarme bien con lo que hago.Que no me esfuerzo y sólo me quejo. ¿Pero sabes que es sin duda alguna lo peor? Que todo el mundo piensa, igual que yo pensaba, que soy mucho mejor de lo que soy en realidad.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Menos dos brazos

 Me gustaría apretar tanto los bíceps que las venas comenzaran a hincharse de forma descomunal, que las fibras aumentaran de tamaño y temblaran velocísimas hasta que mis músculos reventaran lanzando unas ondas que suenen como elásticos al romperse, y que a la vez bañasen toda la sala de sangre y pedazos de fibras musculares. Dejando a mis brazos descarnados con el hueso al aire y con algunas tiras de carne pegados a él. Y que mientras ocurriese esto yo gritase tan fuerte de dolor que me quedase ronco y me desmayase, cayendo de cabeza al suelo desde la silla en la que estoy sentado.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Otra tarde otra vez

 Una tarde cualquiera en la que no aguantas nada, todo te pasa y nada tiene significado. No sabes que hacer, nada te complace, no te apetece nada, pero eso mismo te desespera, y te encuentras ,mientras, en el ordenador. Poco a poco te controla una ira desesperada por desperdiciar el tiempo y por esa idea de inutilidad que se te presenta. En ese momento apagas el ordenador y sales corriendo de tu casa. En el ascensor con la bicicleta, la ansiedad por descargar esa mala energía no puedes contenerla y la terminas sacando golpeando con un puñetazo que te deja lo nudillos rojos las pared de la cabina en la que te encuentras. En la cual deseas quedarte encerrado sin luz, en silencio y durante mucho tiempo. Pero eso no ocurre, así que sales y vas a una velocidad que nunca has alanzado hacia el lugar más lejano e intransitado que recuerdas, durante el trayecto no puedes evitar cantar a gritos o simplemente gritar... Al final terminas cansado en cualquier lugar conocido mirando a nada con un enfoque borroso que se concentra en lo que estás pensando. Horas más tarde estás metido en tu cama dormido, ya pasó de nuevo y todo volvió a su estúpida normalidad.

jueves, 22 de septiembre de 2011

En el espacio

 Saltar al espacio, perder la voz. Que en un segundo la nada dominante del espacio infinito descomprima mi cabeza y mi cuerpo, empezando por los ojos, haciéndolos reventar, y terminando por mis intestinos; y que entre cada explosión haya un milésima de segundo de diferencia, pero que yo la viva como una eternidad insufrible. Tras tanto y tan poco tiempo, nada... puro silencio, una vida efímera, un nada dentro del todo, ese algo que está ahí -en forma de sustancia orgánicas muerta, antes formada, ahora... desecha- que quedó como una insignificante parte de un minúsculo grano de arena en medio del universo, eso fue esa vida. Esa vida que ahora ya no dice nada, esa cabeza que ahora descansa o ni si quiera eso, pero que no siente; que al fin está muerta por decisión propia.

Un día más. un día nuevo

 ¡JODER! Quiero escribir y no puedo, empiezo y me bloque, no le encuentro sentido, me contradigo y me parece irrelevante lo que digo. Pff, en un semimundo nuevo me sumerjo o me margino, y lo mejor, que me cabreo por hacerlo, pero encuentro pocos caminos, por que si me meto estorbo, si no estorbo sobro, y entonces quieren apadrinarme como a una persona que necesita ayuda, y por algo que me corroe por dentro, creo que se puede llamar orgullo o inmensa necesidad de autosuficiencia, me cuesta mucho pedir ayuda y recibirla. A parte no se si lo que estoy haciendo es lo que quiero o merece la pena, si me arrepentiré de tomar otra decisión o de si debería cambiar mi vida.
Lo que sé es que soy yo el culpable y también que estoy perdido, pero no en un lugar, pues no he decidido mi camino.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Interesante viaje sería.

 Ronda y sale y entra, en mi cabeza esa idea. La de recorrer algo así como 500 kilómetros en bicicleta y solo, con el único y simple objetivo de verte un rato, y no por que esté enamorado, no. Simplemente por que tengo ganas de regalarte una visita especial; una visita que por desgracia creo que nunca me atreveré a hacer y que sólo podré imaginármela como hago prácticamente cada día.

jueves, 15 de septiembre de 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

Desbarajuste

 No sé que escribir, pues quiero escribir de todo. Pero ahora mismo me sale decir que la magia existe, o llámalo como quieras.Que nada es normal, solo que lo cubrimos todo de eso. Que todos y cada uno somos mundos, que la relatividad es lo más seguro. El infinito... Tanto, tantas cosas que quiero decir y no se como. Me reprime, pero me medio conformo. ¿ Qué es bueno, qué es malo? No lo sé, sólo lo determino por lo que me han enseñado, por lo que he aprendido y por lo que me he creído. Y todo cambia, siempre se aprende, incluso se aprende que no se ha aprendido. Te decepcionas, te alegras. Temes y tu cerebro se colapsa por pensar en cosas que no puede encontrar la solución, y manan las lágrimas por la pura sensación, no se de que sensación exactamente. Y al fin y al cabo somos un minúsculo punto, pero de los cuales gira alrededor el mundo. La imperfección perfecta y el fin sin definir. Sólo digo viva el poder decir y la capacidad de pensar, ser somos y todo es algo. Desvariar y hablar puedo hacerlo. Pero todo sigue, todo avanza, todo y nada cambia...

jueves, 8 de septiembre de 2011

Una buena amiga

 Cogí aire. Ya estábamos allí, yo únicamente con unas calzonas y las manos en la cabeza, tú en frente mía sin entender nada.
 - Pégame. Eso fue lo único que salio de mi boca mientras te miraba a los ojos.
Sabías que no era un broma, que pasaba algo raro. Pero no empezabas... Tuve que coger tu brazo y dirigirlo a mi estómago. Te asustaste, me gritaste y tus ojos no paraban de temblar nerviosos. Pero ya era tarde, algo corroía tu cuerpo, y sin saber por qué te explotó una furia incontenible que desataste deseosamente sobre mi cuerpo. El primero fue un puñetazo en la boca del estómago, lo segundo un gancho en la boca. Ya bañaba un poco de sangre mi pecho, a partir de ahí todo fue un desenfrenado ataque desmedido de patadas y puñetazos. Ya, diez minutos después de empezar rodaba por el suelo con un ojo morado, la boca jadeante, mi tronco lleno de moratones y arañazos, todo esto sobre un charco de sangre que se nutría de mis heridas, de mi oreja derecha, de mi boca, de los cortes que me hice al arrodillarme por uno de tus golpes y por la brecha en mi cabeza.
Tu melena ya no estaba tan bien recogida como antes, tus nudillos estaban ensangrentados, tus zapatos manchados y casualmente mis espinillas y mi barriga tenían marcas con la misma forma que su punta. Te paraste a recuperar algo de aire y a quitarte el sudor de la frente, y yo soltaba quejidos de dolor sin separar los dientes mientras intentaba despegar el torso del asfalto agrietado y en desuso. Y entonces me pegaste la última patada en el abdomen con la cual tosí escupiendo sangre y me volví a desplomar.
 Entonces te acercaste a mí, me abrazaste con todo el cariño y me dijiste: ``gracias´´.
Se te calló una lágrima, a mi me salió (o me sacaste) una sonrisa.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

En un momento

 Sentado, de nuevo. Ante este teclado y esa pantalla. Con un cigarrillo imaginario entre los dedos. Inspirando y soltando aire, escuchando cuando trago. Una cara de pena por una tontería, simplemente por atrasar un día. Pero supongo que era por la ilusión, o por que me pilló sensible, algo tambaleante por un par de hechos pasados en el día. No se, pero no me siento del todo bien, aun que sea una tontería.

Tarde invernal de verano

 Entró en aquella tienda de luces amarillas y objetos raros en las paredes. Era un día lluvioso y apagado de verano, un día un tanto frío, la verdad. Pero allí estaba él, con sus chanclas negras, un bañador y esa camiseta amarilla con manchas de tomate; todo empapado y con su paraguas cerrado, que fue todo el camino usando como bastón. Parecía que no estaba sólo, pues lo acompañaba su reluciente sonrisa de sinceridad y de felicidad infantil, y sin embargo era un adolescente de pelo largo.
 Topado allí delante, observador y emocionado, comenzó a investigarlo todo, a acariciarlo, mirarlo, sentirlo... Después se acercó a mí y me preguntó sobre mi vida, el como había llegado allí y cosas así. Fue una charla increíble. Pero cuando escuchó un trueno estrepitoso paró la conversación de tajo,  me abrazó sincero y cariñoso, se despidió con un: `` Me ha encantado pisar su mundo ´´. Y se largó con las chanclas en la mano, el paraguas cerrado en la otra y dando brincos por los charcos.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Una tarde, un cantante y dos personas.

 Una tarde cualquiera de un día tranquilo. Yo, un tanto asqueado por pasar tanto tiempo aquí metido, pero por lo visto un buen día. Investigaba por letras escritas por alguien que me elogiaba por mis escritos y al parecer ese alguien engatusa con su escritura. De fondo suena una persona muy sonada, un leyenda perteneciente a un grupo de difuntos, y ahora comprendo la razón de su renombre, él transmite. Y ya que estaba por que no probar a investigar más sobre otros nuevos alguienes, lo hice y volví a quedar hipnotizado por reflexiones y vivencias transmitidas en letra pequeña. Me parece increíble el mundo que somos cada persona, todo lo que encerramos y como lo hacemos llegar a los demás. ¡Me encanta!

sábado, 3 de septiembre de 2011

Este plástico nos mata

 Siempre nos comunicamos por medio de un teclado, y recibimos por medio de una pantalla. Nos ``transmitimos´´ de una forma incompleta y no del todo sincera, porque no sabemos como estamos. Y mientras se van creando imágenes y dudas en mi cabeza que normalmente no existen y sólo son suposiciones que crean problemas entre nosotros, mientras eso ocurre estamos mal utilizando un mágico tiempo que podríamos invertir en disfrutar o sufrir con otras personas en carne y hueso y de manera completa. Pero tenéis algo que me llama y por quien me da la sensación de que merece la pena ``mal utilizar´´ este tiempo. Pero necesito algo de contacto físico para sentir que estoy en contacto con una persona de verdad.
 No se si la solución sería dejar de hablar, pero no me siento de verdad a gusto haciendo lo que hago... lo siento por ser tan pesado, pero me parece que merecéis la pena. Aun que me contradiga.

Juegos en guerra

 Paradójica fue la vista que entró en mi ojeada hacia el horizonte aquel día cuatrocientos y pico de mi viaje por el mundo y por mis adentros.
 Llegué a aquel desierto y pude escuchar y ver a lo lejos como un puñado de hombres y niños jugaban a un extraño juego para mis ojos, pero lo peculiar no era en si el juego, sino que en las piedras de alrededor estaban sus armas apoyadas, pues estaban en guerra. Pero sin embargo sus caras no lo transmitían, salvo por sus heridas.
 Allí me quedé sentado viendo esa imagen tan feliz rodeada de miedo y dolor. Pero al rato y de buenas a primeras empecé a escuchar ruidos de motores, un sonido atroz, y todos cogieron sus armas, vieron aparecer a 6 carros de combate y minutos después no quedaban mas que cuerpos muertos tendidos sobre la tierra rojiza manchada de sangre...
 Tras esa escena seguí mi camino hacia donde me condujese el instinto.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Un frío calor

 En los momentos de insomnio que visitan mis noches calmas y sumisas en la tristeza, recuerdo tu mirada enamorada que se metía por mis pupilas hasta mi pecho. Vuelvo a notar mis labios calientes por el tacto de tu boca delicada y carnosa, que me brindaba uno de los mayores regalos que pude recibir sobre este mundo... el estar, no juntos, sino unidos; y sin embargo este calor no es más que una mera ilusión transmitida por los sueños que divagan en mi cabeza. Desde aquel día, desde aquel día que descansaban nuestras cabezas sobre nuestros hombros - tu cabeza sobre mi hombro, mi cabeza sobre tu hombro- sumidos en una nube de carne y sentimientos, simplemente esperando a que llegase ese momento que no esperábamos, pues al parecer el tiempo  ya se lo esperaba y el viento jugó en nuestra contra, empujándote a ese silencioso hoyo en el que hoy descansas, remanso de paz y de lloros, desde el que todos y cada uno de mis días te oigo... decir ``te quiero´´. Y sin saber como yo mismo muero cada vez que recuerdo que tus palabras son un sueño y tus recuerdos mis mas preciados obsequios recibidos por la vida. Pero esta habitación sigue vacía y acompañada del silencio de la luz de una vela, y mañana no llegará otro día, pues desde que moriste yo dejé de avanzar dentro de mi propia vida.

Una subida desmedida

-Haaa,¡ fu! Suena el sonido de la expulsión del humo de un cigarro, ruido que sale de tu garganta encerrada en el ritmo tranquilo y agresivo que te sale de dentro y que le va levantando de la silla a tu cuerpo que se ve engatusado por esa música que habla de follar de una forma cariñosa y bestia a la vez, de la muerte ,y que lo hace volviéndote despreocupado por lo que haces. Ahora saca los dientes -¡Sha!- es la vibración que se escabulle de su boca entre los huecos de esas piezas dentales tan amarillas y desgatadas que se mete dentro de tu suave oído, haciéndote sentirte nervioso. Miedo... ¡no!, pero si distorsión de la realidad en tus pupilas (en realidad en tu cerebelo) por una excitación que hace que marchen miles de emociones por el interior de tu cráneo sin ton ni son y a velocidades inalcanzables para ningún tipo de caracol que sale un día de lluvia cuando se despeja el cielo.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Ficticismos

 Llegados a este punto prefiero retroceder y quererte mucho más, verte la cara de vez en cuando y poder opinar sobre si siento que me quema más o menos tu mirada, o si me curas heridas que tengo pasadas por otras batallas...
 Llegado ya este punto no se lo que quiero, ni si quiero quererte, ni si te quiero, ni si quiero querer quererte... pero bueno.
 Supongo que llegado ya este momento, y la verdad, cualquier otro,  no hay que darle más vueltas a la cabeza que la que ella se da sola. (aunque resulta casi imposible)

Su cámara, su falsa vida.

 Y se desvivía por inmortalizar todos y cada uno de los momento especiales que vivía, aquellos tan profundos o tan felices, tan insignificantes o tan llamativos... todos. Con su cámara, con su vida pegada a sus manos. Y sin embargo no se daba cuenta de que perdía el tiempo intentando guardarlos, cuando en realidad lo que hacía era dejar de vivirlos por estar tan obsesionado con captarlos. Fue desperdiciando su vida por intentar almacenar todo su potencial, y no le sacó provecho; y lo peor, no se dio cuenta de que cuando vivía las cosas  y no se preocupaba de que pasaría con ellas, en ese momento quedaban guardadas para siempre en él y además determinaba a su `yo´´ del futuro.