viernes, 27 de marzo de 2015

Alba y Belén

 Los dedos me huelen a tabaco por haber estado apunto de fumar de ese cigarrillo que sostuve entre mis manos y del que me alegro no haber dado calada. Esta noche ha sido cuanto menos inesperada, y lo cierto es que siendo así me ha resultado agradable, ha sido más que eso, me ha dejado con ganas de más. Esta noche para nada ha sido inolvidable aunque me lo haya pasado bien, pero sin embargo ha sido diferente e interesante, me ha abierto un poco la mente y las fronteras, me ha dejado un poco inquieto y con curiosidades. Mañana tal vez no, pero si que quiero volver a hablar con vosotras y sobre todo contigo, quiero hacerlo tranquilo y mirándote a los ojos y sobre todo hacerlo estando sobrio y si eso algo alcoholizado, pero solo una proporción ínfima del tiempo que pasemos juntos.
Ahora mismo eres pura novedad e indudablemente eres una chica interesante, precisamente por eso no te digo que quiera algo contigo. Probablemente nunca acontezca nada relevante entre nosotros, probablemente nunca despierte nada en ti, estoy casi seguro de que no en mucho tiempo desaparecerás de mis pensamientos, pero no puedo negar que en estos instantes quiera saber más de ti y tampoco puedo negar que ahora mismo tampoco tendría nada contigo, pero en este instante quiero y necesito saber un poquito más de ti, de tus opiniones y de tus sabores. Solamente eso.

martes, 24 de marzo de 2015

Fotogramas inspiradores

 Viendo aquellas fotos me apeteció volver a besarte. Quitarte esas ropas, no porque desee tu cuerpo desnudo (aunque lo prefiera) sino por la necesidad de despojarte de aquella fachada que hace tanto que te formaste y que sin embargo creo que no te define o que sencillamente no me recuerda a la tú que yo conozco y que me recuerda a ti. Hoy, ahora y si mi cobardía no me invadiese te escribiría, te llamaría, y si estuviéramos a nuestro alcance intentaría encontrarme contigo para poder besar esos últimos besos que tuve y de los que me despedí por protocolo y evasión, por evitar la complicación de tener una cuerda tan larga que nos una. A veces pasa, que se enciende una bombilla y no es la de las ideas.

De paseo

 Salía saliente de guardia, intentaba huir de su rutina y de ese pegajoso sentimiento de repeticiones insípidas que se le había enganchado a la vida. Esta vez, en lugar de hacer el camino a casa decidió pisar otros adoquines y oler otras flores que no fueran las de esa hermosa dama de noche que adornaba la entrada a la puerta de su bloque. Se tropezó con el desconocimiento, cosa que no esperaba, y tampoco es que encontrase mucho más así que decidió volver a su casa. Allí dentro sentada en su sofá blanco se paró a pensar... no se sentía igual que el resto de días, tampoco es que estuviera alegre... sencillamente se sentía algo diferente y eso le permitió dormir un poco más a gusto.

domingo, 22 de marzo de 2015

Heladas de frío

 ¿Qué relación tenemos tú y yo? Parece que nos tenemos ahí y que somos unas personas importantes el uno para el otro, un ejemplo de amistad y un pilar en el que apoyarnos y con el que contar, sin embargo te has percatado de que no he contactado contigo en estos días malos, que no estoy ahí a no ser que se me busque, lo que es decepcionante por parte de un amigo. Entiendo que en el momento en el que nuestra relación se tenga que sostener por el hecho de ser amigos será difícil de que aguante, me estoy dando cuenta ahora mismo, no tengo ningún amigo que lo siga siendo sin que tenga ningún evento o actividad que nos una, bueno mentira, si los tengo, pero apenas paso tiempo con ellos y cada vez es más breve nuestras vivencias compartidas. Parece que mis relaciones se ciñen a situaciones obligadas de vida y a interés míos propios que tal vez sean compartidos por la otra persona, pero que creo que no necesito que existan. Creo que puedo ser repugnante, que llego a serlo y que lo soy más de lo que se ve y de lo que se piensa y creo que no me merezco el trato tan arropador que tengo.
Si, ahora mismo y en este papel con el que actuo y escribo doy asco.
Me doy gracias a mi mismo por escucharme. De nada hombre, a ti es al último que voy a abandonar.

sábado, 21 de marzo de 2015

Hachazos de sinceridad

 Pensaba que había ocurrido hacía más tiempo y que las emociones se borraban con mayor facilidad que los recuerdos y parece que no es así, que recuerdo mejor los sabores amargos que los hechos que los desencadenaron. Parece que ante la evidente imposibilidad de volver a vivir aquello que ocurrió antes del dolor me convierto en un niño chico y quiero volver a tener aquello que no quería por falta de interés. Hazme saber que algo es imposible e iré, aun sin fuerzas, detrás de ello sabiendo que nunca lo conseguiré y sin intentarlo realmente. Aun así estaré, durante el tiempo que me aguante la novedad, pensando que estoy yendo detrás de eso que tuve y perdí y que ahora sé que nunca conseguiré.
Lo siento, pero ahora parece que siento desear no haberos conocido, no por lo sufrido, sino porque mi existencia hubiera sido, sencillamente, más sencilla.

Fiera

 Supongo que todos tendremos una fiera dentro, o así lo siento yo, y la mio que no soy más que yo mismo siente que tiene que salir de una cárcel de paredes en la que duerme y que ha de dejar atrás esas fotografías que decoran sus barrotes y que recuerdan su pasado.

martes, 17 de marzo de 2015

Malditas hembras

 Tengo una sensación de vacío en el centro del pecho, de incomodidad, de intranquilidad, porque creo que se me está olvidando algo, algo importante, muchas cosas... ¡No lo sé! Pero necesito que desaparezca esta sensación tan incómoda, este estado de mi mente.

viernes, 13 de marzo de 2015

Mal desde los principios

 Cualquier excusa era buena y cualquier momento malo para empezar a ser valiente y ponerme a hacer realidad lo que pensaba que era necesario.
Normalmente siento que no termino de realizarme, que no tengo ese objetivo a alcanzar por el que estar luchando fervientemente, seguir sacando fuerzas y no rendirme. Estoy con asiduidad buscando y entusiamándome con decenas de cosas diferentes pero siempre termino dándome cuenta que no me resultan lo suficiente motivantes ni alentadoras, que no son lo mío, que no me dan la vida. Sumado a esto está la evidencia de mi ineptitud, mi falta de desarrollo y por tanto mi imposibilidad de hacer nada lo suficientemente bien como para que sea gustoso su resultado. Como claro ejemplo tengo la escritura que lleva años acompañándome y siendo una fiel amiga y sin embargo nunca en ni uno solo de mis escritos existe una consecución de palabras que resulte agradable, fluida y que merezca la pena ser leída. Como de costumbre he ido perdiendo el sentido de lo que decía mientras iba avanzando, he ido creando despojos con palabras que podrían haberse convertido en un canto y por cosas como esta se que no soy bueno ni que merezco tanto.

Superficialidades

Te acabo de ver y me he dado cuenta al instante de que eres una chica muy atractiva, pero no porque estés realmente buena, sino porque la ropa que llevas hoy tiene un polvazo.