jueves, 28 de noviembre de 2013

Remangado

Estaba sentado en el pupitre frente a la pizarra. Vestía una camiseta de manga corta y color oscuro con unos pantalones largos. Miraba hacia delante girando de vez en cuando la cabeza y en una de estas se paró a mirarse las muñecas y se rodeo la muñeca izquierda con la mano derecha, como si fuera el extremo de una manga de camiseta, y como tal empezó a remangárselo recogiendo la piel del brazo y dejando al descubierto sus músculos. La piel terminó arrugada formando onditas a la altura del codo. Ahora hizo lo mismo con el otro brazo y mientras iba moviendo el brazo izquierdo se veían todos los músculos contraerse y relajarse y la sangre fluir y la vida funcionar. Terminó con las manos apoyadas sobre la mesa dando golpecitos con todos los dedos, uno detrás de otro, a la madera.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Singular parecido

Yo.
Soy una persona inigualable,
como todas.
Soy irrepetible,
igual que el resto.
Soy único, inimitable...
Y las cosas que me diferencian del resto son las que nos hacen idénticos, sin diferencias.



sábado, 9 de noviembre de 2013

Entre clickeos

 Pinchaba una y otra vez el mismo icono de la pantalla esperando desesperadamente que ocurriera algo. Deseaba que desaparecieran sus recuerdos, aquellas imágenes, y esperaba de manera ansiosa cerrar los ojos y verse en otra situación radicalmente distinta. Quería sentirse despejado, dentro de esa secuencia tan repetida en su cerebro. Es sencilla, tranquila, austera y deslocalizada del resto del mundo y por lo visto y por desgracia también de la realidad. Sus protagonistas: él mismo y ella-¿qué novedad verdad?, pues sí-. Están juntos en medio de... ni siquiera sabe que hay alrededor porque le da igual, porque no le importa y porque solo se centra en la ella (vaya empalagosidad, por favor), y la mira y siente que se pierde en sus ojos porque por ellos le parece que conecta directamente, que no necesita palabras para comunicarse que sencillamente están ellos y nada más. En este imaginario se besan haciendo sonar sus labios, quedándose muy cerca el uno del otro notando sus alientos. Sus manos hacen cosquillas sobre sus cuerpos, se estremecen y se unen, se recorren, se encantan... Ese sueño que comparten todos los humanos por empalagoso que sea es capaz de liberar al personaje de su vida, de sus incidentes, de esa última cagada que hizo en el hospital cuando reaccionó de manera desmedida contra esa mujer de etnia gitana que no paraba de gritarle sin un verdadero motivo, cuando la cogió por el cuello y agarró contra la pared gritándole bajito y entre dientes con cara de furia que si volvía a increparle sin motivo él mismo pondría una bomba en su edificio y mataría a toda su familia... Y ahora no puede hacer nada para limpiar el silencio que obtuvo después de su amenaza, ni si quiera refugiándose en uno de esos sueños que tanto le refugia...
Todo se le termina rompiendo, ahora mismo no sabe ni porqué si sigue donde está, que ni siquiera sabe donde se halla, ni porqué sigue soñando, si sabe que termina con sabor amargo cada vez que despierta y entiende evidente que nunca se cumplirán esos sueños... Prefiere seguir durmiendo.

martes, 5 de noviembre de 2013

Como de costumbre

 Llevo mucho rato pensando. Llevo muchas horas, muchos días, mucho tiempo... Pienso en muchas cosas, en qué coño hago, qué pinto aquí, qué le estoy haciendo a la gente de mi alrededor, que es lo que quiero...
Siempre conclusiones parecidas, no tengo nada claro, estoy partido partido por dentro con dos posturas que me parecen radicales. Y así sigo, metido en un sinsentido, con días buenos días malos y días raros. Sigo con ideas que rondan la cabeza desde hace mucho, sigo queriendo saber que sería de mi vida si me fuera por un tiempo lejos de todo lo que hoy forma mi vida, pero después no soy valiente y me ciño a la rutina y a tantas cosas que odio de mi mismo, a tantos asquerosos vicios que tengo...
Tranquilo, todo seguirá así, seguirá igual, estancado. Seguirá

Vagabundos que chillan

 Vive en la calle aquel vagabundo que habla solo, a voces, que grita mirando al cielo sin dirigirse a nadie real. Me da pena, la gente le mira mal y me da la sensación de que probablemente pase días sin hablar con nadie, que probablemente por el transcurso de su vida haya tenido que vivir días sin recibir ninguna palabra de nadie, tan solo recibiendo malas miradas y falsos despistes. 
 Creo que eso es lo que le ha llevado a tener ese comportamiento, estoy casi seguro que se ha refugiado en sí mismo tras verse solo, que ha decidido luchar contra la ausencia buscándose a sí mismo como apoyo. Que se pasea por la calle gritando y sin que le importe lo que le piense la gente, pues normal, a la gente no le importa nada su vida y ese resto tiene un núcleo dónde apoyarse, él, él... él solo se tiene a sí y será normal que le de igual lo que piensen de él, porque nadie se preocupe de él.
 Se volvió loco porque probablemente no le ayudaron a mantenerse cuerdo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Viajes

 Volvió de tal manera de ese viaje que decidió ponerse manos a la obra.
 Comenzó a sacarse el carné del coche de manera seria, cosa que había dejado de lado, y también se puso como un loco a buscar algún trabajillo. Pero un momento, a qué viene todo este cambio. Por lo visto después de estar en un increíble acuario vio claramente que no le apasionaba su carrera, además, eso de ver tantas cosas diferentes y de disfrutar de tanta libertad le impulsó a decidir que su futuro podría estar en un lugar distinto al que ahora estaba anclado, podría estar en todas partes y siempre dentro de la misma autocaravana. Quién sabe, por ahora sus planes se centraban en recaudar suficiente dinero para conseguir ese automóvil e irse a trabajar a una aldea concreta para así poder seguir volviendo los fines de semana a su casa, pero el futuro después de eso... Nadie, ni si quiera él, sabe cual es el futuro que la acompañará después de eso, después de probar esa libertad y de tener los medios para llegar al infinito horizonte.