Me metí en la ducha con el agua fría y me sumergí lentamente. El agua comenzó por cubrirme los pies, después apoyé el culo y me estremecí mientras notaba pequeñas punzadas en los testículos y el pene. Paré y respiré algo acelerado.
-¿Por qué hago esto? Nunca me baño, siempre me ducho y , además, desde hace tiempo no lo hago con agua fría.
Intento dejar de pensar y sigo introduciendo el torso poco a poco. A la vez que me hundo los pulmones se aceleran y doy muchas bocanadas con las que cojo poco aire. El pecho me presiona un poco y la circulación se pasa a capas más externas de la piel. Todos los músculos se han tensado pero a pesar de todo introduzco la cabeza cerrando los ojos. El líquido helado ha entrado por mis orejas y parte por la nariz. Me ha ayudado a entrar con caricias a medida que introducía alguna nueva parte del cuerpo. Ahora a penas escucho nada, es maravilloso. Percibo como se mueve el agua cuando deshincho un poco la barriga y ahora también escucho a los cubitos de hielo, que metí antes, chocando contra la bañera.
Estoy encantado, ojala no hubiera puesto la música antes de entrar...
Me acabo de dar cuanta de algo. Me está empezando a faltar el aire, llevo solo unos 25 segundos aquí, y mi cuerpo ya se siente en peligro. Deja de sonar la música, el ordenador se ha quedado sin batería. Ahora me encuentro luchando contra mi instinto de sacar la cabeza del agua. Tengo que tragar, no sé para qué, pero ayuda. Sigo notando al agua rozar mi cuerpo, no me pone nada y me encanta. Mi mente empieza a evadirse, a sentirse libre, a ver cosas a las que normalmente no alcanza y a sentir cosas que casi nunca siente. ¿Será el descenso de oxígeno en mi organismo? No puedo pensar en eso. Vuelvo a tener la necesidad de respirar. La cabeza me pide oxígeno y los pulmones parecen encogerse o expandirse formando vacío. Necesito salir.
Levanto todo el torso de golpe ayudado por los brazos, doy una bocanada inmensa de aire y las gotas invisibles por la oscuridad discurren por mi cara y saltan desde el labio superior al inferior, recorren mis párpados cerrados y definen cada facción de mi rostro. Siento alivio y mi cerebro pasa a otra fase.
De golpe, empiezo a sentirme mareado y... y...
Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
domingo, 29 de septiembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
Echo de menos
Intento escribir sobre esto, porque está en mi cabeza todos los días y, siendo sincero, no me gusta demasiado que estas entradas frecuenten demasiado este espacio mío. No sé por qué, si al fin y al cabo lo pienso y esto es mío y me la suda la opinión del resto de personas sobre él, sin embargo, no me agrada mostrar esta parte. La cuestión es que llevo los días contados y no puedo esconder que todos los días ha estado en mi cabeza y no sé como decirlo escondiéndolo.
Compruebo diariamente si llega y me pregunto si he de hacer yo que llegue, me dije que no lo haría, pero me asusta pensar que pude equivocarme tomando esa decisión. A diferencia de en otras ocasiones lo llevo bien... tampoco sé por qué. Creo que en esta ocasión me obligué a cambiar la mentalidad, aun así a veces es inevitable volver a esos pasos estresados e impacientes. Sé lo que quiero que ocurra, creo intuir lo que va a ocurrir... y tan solo busco salir de dudas y luchar por lo que no tengo dudas que quiero.
Nadando
Quiero hablar de tantas cosas y en realidad de nada porque no me he parado a pensar en nada. Llevo cierto tiempo pensando que no me paro a pensar demasiado, que cada vez nado más por la superficie, por ese camino que transita la mayoría de la gente. Es un camino más ligero, con menos dificultades, parece más sencillo pero, la verdad, esa presión que ejerce el océano sobre un cuerpo cuando bucea y profundiza es inigualable. Servir no sirve para nada, supongo, pero a veces prefiero ese relativo sufrimiento que me hace ver más allá del horizonte marcado por el mar a estar allí avanzando según manda el que va en cabeza. Me gusta tocar el fondo, observar los peces, los corales, me gusta coger aire sumergirme con los ojos cerrados y entonces mirar el cielo teniendo el agua como cúpula...
Jaja, y sin embargo sigo aquí, permanente, enredado en estas redes invisibles, intangibles, engañado en mi propia mentira y alimentado por mis excusas y mi falta de humanidad. Aquí sigo, enfrentado en esta discusión constante conmigo mismo en la que mientras sigan sin zanjarse seguirá ganando ese lado que parece el malo (contra el que estoy, sin embargo, con el que diariamente me ligo)
Jaja, y sin embargo sigo aquí, permanente, enredado en estas redes invisibles, intangibles, engañado en mi propia mentira y alimentado por mis excusas y mi falta de humanidad. Aquí sigo, enfrentado en esta discusión constante conmigo mismo en la que mientras sigan sin zanjarse seguirá ganando ese lado que parece el malo (contra el que estoy, sin embargo, con el que diariamente me ligo)
martes, 17 de septiembre de 2013
Tertulias telefónicas
Suena el tono de llamada del móvil
- Buenas tardes ¿Se puede saber quién es? -Pregunté.
- Hola buenas tardes, quería hablarle de la nueva oferta que le presenta nuestra compañía... -Empezó a hablar muy deprisa una muchacha joven.
- ¡PERO RESPONDE A MI PREGUNTA JODER!
Se asustó y empezó a gritar con que si no podía hablarle así y no sé qué más, y le contesté.
- Señorita, cállese. Usted, una completa desconocida, ha llamado a mi teléfono y se ha puesto a hablar conmigo sin siquiera conocer mi cara, ni mi nombre. Además ha comenzado a proponerme algo que no me interesa para nada y he tenido que aguantar una situación incómoda sin darme opción de hablar porque usted no cerraba la boca ni me daba opción a abrir la mía. Mire, completa desconocida, yo no quiero hablar con usted, ni estoy dispuesto a que me molesten, así que sencillamente cuelgue el teléfono y salga de mi vida.
- Buenas tardes ¿Se puede saber quién es? -Pregunté.
- Hola buenas tardes, quería hablarle de la nueva oferta que le presenta nuestra compañía... -Empezó a hablar muy deprisa una muchacha joven.
- ¡PERO RESPONDE A MI PREGUNTA JODER!
Se asustó y empezó a gritar con que si no podía hablarle así y no sé qué más, y le contesté.
- Señorita, cállese. Usted, una completa desconocida, ha llamado a mi teléfono y se ha puesto a hablar conmigo sin siquiera conocer mi cara, ni mi nombre. Además ha comenzado a proponerme algo que no me interesa para nada y he tenido que aguantar una situación incómoda sin darme opción de hablar porque usted no cerraba la boca ni me daba opción a abrir la mía. Mire, completa desconocida, yo no quiero hablar con usted, ni estoy dispuesto a que me molesten, así que sencillamente cuelgue el teléfono y salga de mi vida.
Por los aires
En estos momentos de amargura y silencio, en los que la vida muestra una de sus partes oscuras, decido revisar el trayecto y retomar mi vía. Todo parece estar escondido, enmascarado bajo la niebla y yo noto la presión de cada gota de agua que ocupa toda la inmensidad que me rodea...
Jaja, déjate de gilipoyeces. Esta forma de escribir tan estúpida no sirve para nada, vaya parrafada más... ni siquiera sé cómo definirla. Vamos, que esta forma de empezar es una estupidez que se te ha ocurrido. Todo porque estoy igual que siempre, tan hasta los cojones o más que antes, tan desesperado y pajillero como un homínido encerrado solo en una jaula.
Ahora mismo está la televisión encendida y yo delante del ordenador, algo tan asqueroso como de costumbre. No hay ni silencio ni ostias por el estilo, ni yo hago nada por buscar algo bueno.
Sigo embotado, sin concentración, sin buscarla. Ojalá me comiera el musgo. Esto lo empecé escribiendo por algo... a sí, por lo de siempre, por el asco que doy, por las estupideces que cometo, por lo incoherente que soy. Tss, alguien dijo; ''no metan al ejército en esto''. Y yo nunca supe a qué venía esto , ni por qué estaba yo aquí. Bah, tan solo estás escribiendo sin sentido intentando despejar el agobio y y y... y yo que sé.
Tal vez necesite un cambio de aires.
Jaja, déjate de gilipoyeces. Esta forma de escribir tan estúpida no sirve para nada, vaya parrafada más... ni siquiera sé cómo definirla. Vamos, que esta forma de empezar es una estupidez que se te ha ocurrido. Todo porque estoy igual que siempre, tan hasta los cojones o más que antes, tan desesperado y pajillero como un homínido encerrado solo en una jaula.
Ahora mismo está la televisión encendida y yo delante del ordenador, algo tan asqueroso como de costumbre. No hay ni silencio ni ostias por el estilo, ni yo hago nada por buscar algo bueno.
Sigo embotado, sin concentración, sin buscarla. Ojalá me comiera el musgo. Esto lo empecé escribiendo por algo... a sí, por lo de siempre, por el asco que doy, por las estupideces que cometo, por lo incoherente que soy. Tss, alguien dijo; ''no metan al ejército en esto''. Y yo nunca supe a qué venía esto , ni por qué estaba yo aquí. Bah, tan solo estás escribiendo sin sentido intentando despejar el agobio y y y... y yo que sé.
Tal vez necesite un cambio de aires.
viernes, 13 de septiembre de 2013
Haz algo, sal del pausa
Precisamente ahora no me encuentro genial, para nada, más bien esta noche me he encontrado con un tema a resolver, una astilla que lleva un tiempo en mi vida. Eso a parte de otra cosa. Pero bueno, la cuestión es que estoy un poco hasta los cojones y mañana he de madrugar y justamente hoy, supongo que por ese par de asuntos que tengo rondándome la cabeza, no puedo dormir, no estoy a gusto y las ideas, las frases y las situaciones, tanto imaginarias como pasadas, no paran de sucederse y tan solo quiero descansar, desconectar, aliviarme. Pero esta noche, justo esta, están los vecinos con música puesta y charlando, sin pensar en nadie, ni considerando a los niños ni a los mayores, ni a las personas que mañana tendrán que ir a trabajar bien temprano ni en nadie. Ellos se están divirtiendo y punto, si quieren dar voces las dan si quieren escuchar música lo hacen. Genial, saben disfrutar y divertirse, pero tengo ganas de asustarlos de reventarles un petardo en la puerta de tirársela abajo, de llamar a la policía sin avisar... Tengo ganas de ser cabrón, de ser un hijo de puta, porque me parece que en parte se lo merece y porque esta noche no tengo ganas de soportar incomodidades para que otro consigan hacer sus vidas más amenas, y menos si les importa un carajo el resto de personas. Sin embargo sé que probablemente no vaya a hacer nada, tan solo les terminaré aguantando.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Perfil
¡Tú! No me interesa un carajo tu vida. Nunca la he conocido ni nunca la conoceré. Alguna vez pude creer que sabía algo de ella, de ti; pero no, no tenía ni puta idea, tan solo supe un puñadito de detalles superficiales y efímeros. Si eso es lo que supe y lo que supieron muchos de ti y sin embargo tu vida se les quedaba lejos, oculta tras un ejército de luces y letras que fueron pensadas e ideadas para que se pudiera acceder a la gente con mayor facilidad y así simplificar eso de estrechar lazos. Por lo visto ahora se busca a la gente según lo que diga su lista de gustos aficiones o según lo que indique un test de compatibilidad.
Lo siento, pensé que te conocía por todas esas tonterías que había leído sobre ti, pero me he dado cuenta de que esos detalles no determinan para nada lo que eres y que por tanto he vivido equivocado. Espero que alguien llegue a meterse de verdad en tu día a día de carne y hueso y así llegue a conocer alguno de esos lunares que tienes por el cuerpo o que sea capaz de identificar el champú que usas sin necesidad de buscar el dato en el registro de tu tarjeta de crédito.
Buenas noches, es una pena que no puedas escuchar nada de esto, es una pena que solo puedas leerlo.
Lo siento, pensé que te conocía por todas esas tonterías que había leído sobre ti, pero me he dado cuenta de que esos detalles no determinan para nada lo que eres y que por tanto he vivido equivocado. Espero que alguien llegue a meterse de verdad en tu día a día de carne y hueso y así llegue a conocer alguno de esos lunares que tienes por el cuerpo o que sea capaz de identificar el champú que usas sin necesidad de buscar el dato en el registro de tu tarjeta de crédito.
Buenas noches, es una pena que no puedas escuchar nada de esto, es una pena que solo puedas leerlo.
martes, 10 de septiembre de 2013
Estrella fugaz
De repente volvió a lo de siempre. Estaba otra vez sentado en el sofá de madrugada, cómo no, frente a esa estúpida pantalla. Allí le envolvía una música triste, típica de una persona que vive en una pesadilla y se refugia en el alcohol y en mentiras... Ahora vuelven aquellas miradas vacías y perdidas. Sin darse cuenta volvió, volvió a caer en esa sala estando solo y dándose cuenta que la mayoría de sus cables de seguridad no se sujetaban a nada.
Estaba deseando soltar miles de palabras y sin embargo le parecía absurdo y ninguna de las personas que lo observaban desde fuera fueron capaces de descifrar lo que ocurría en su parte más profundo y él ni si quiera era capaz de expresarlo con palabras.
Estaba deseando soltar miles de palabras y sin embargo le parecía absurdo y ninguna de las personas que lo observaban desde fuera fueron capaces de descifrar lo que ocurría en su parte más profundo y él ni si quiera era capaz de expresarlo con palabras.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Entre celulosa, fibras y tinta. Y pasito inesperado.
Hoy, cómo no, quería escribir. Cuando estaba en el parque quería escribir, después de todo quería escribir, pero ahora sé que las letras que voy a plasmar van a ser ridículas, patéticas, no merecerán la pena; pero por otro lado sé todo lo que he vivido hoy, todo lo que he hecho y lo que ha acontecido y... estoy contento, sencillamente han ocurrido las cosas y bueno, lo he llevado mucho mejor que de costumbre. Eso sí, me pican los ojos, porque han decidido limpiar y no creo que haya sido por pena, tal vez un pelín pero sobre todo por lo que han podido leer, por lo afortunados que se sienten, por ese contenedor de cartón mágico, por todo, porque han visto lo que es y supongo que se sienten felices a pesar de algunos detalles.
Hoy era un día de miles de posibilidades, hoy me he sentido más afortunado que miles de veces. Hoy se me han llenado los pulmones de cientos de huellas que llevan haciendo camino desde hace 3 añitos si no me equivoco. Ahora estoy guardándolo todo, queriéndolo decir y sin escribir nada. Esta vez parece que al tiempo nublado le he puesto buena cara y a pesar de todo lo que tiene que llover estoy... contento principalmente porque me ha dado motivos para estarlo.
Cómo no, me estoy empezando a perder y antes de que este bonito equilibrio tan extraño en mi se caiga voy a ir a dormir voy a, sencillamente, descansar.
(Lo siento, espero que no lo lleve mal)
Hoy era un día de miles de posibilidades, hoy me he sentido más afortunado que miles de veces. Hoy se me han llenado los pulmones de cientos de huellas que llevan haciendo camino desde hace 3 añitos si no me equivoco. Ahora estoy guardándolo todo, queriéndolo decir y sin escribir nada. Esta vez parece que al tiempo nublado le he puesto buena cara y a pesar de todo lo que tiene que llover estoy... contento principalmente porque me ha dado motivos para estarlo.
Cómo no, me estoy empezando a perder y antes de que este bonito equilibrio tan extraño en mi se caiga voy a ir a dormir voy a, sencillamente, descansar.
(Lo siento, espero que no lo lleve mal)
viernes, 6 de septiembre de 2013
Tiempo venidero
Llegó el día, el momento decisivo, ese instante que hace tanto que tuvo que haber pasado. Llegó y estábamos allí delante -bueno, en realidad no llego, lo traje- y justo antes de que ocurriera, de que pasara aquello que determinaría el antes o el después, justo entonces se pasaron todos los nervios, el cosquilleo del estómago y el resto de síntomas de histeria. Y en ese milisegundo mi cerebro desconectó y se fue a pensar qué había después del universo y me sentí inferior y me perdí entre nada y a la vez entre todo.
Y ahora volví, vuelvo a estar en el presente y me pregunto o simplemente deseo volver a ese futuro.
Y ahora volví, vuelvo a estar en el presente y me pregunto o simplemente deseo volver a ese futuro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)