Hoy extrañamente di un paso diferente. Un paso repetido y casi olvidado, que al repetirse tras el tiempo cambió.
Tengo un torrente de energía, de ganas y de emociones dirigidas hacia a tí. Pero me da miedo asustarte. Me da miedo, también, estar creando mi propia realidad paralela con el objetivo en el fondo de aislarme. Me da miedo crear falsedades teóricas solo por entretenerme.
Me da igual. Hoy vuelven a pasear pensamientos de suicidio, pero lo hacen de otra manera. Existen, los veo, pero no los acompaño. Procuro no ir tras ellos.
Se mezclan sensaciones hacia tí, tercera persona que muta, aparentemente con el tiempo, que muta conmigo, pero que rebosa mi presente.
Igual que rebosan mis miedos, mi parálisis en un día como hoy. Rebosa, se hiela mi sangre y mi cabeza se constriñe, se quema, se hiere, pero parece que se da cuenta.
Hoy recuerdo el cuchillo que me acompañaba en el bolsillo, el cuchillo que tengo en el cajón con cariño aunque no lo entienda del todo.
Hoy, como de costumbre en tiempos pasados dejaré un escrito mal escrito y un sentimiento mal mostrado.
Hoy, si muero, moriré callado.