Ahora mismo, sin que ni tú ni yo lo sepamos, yo te digo que me da lo mismo como escriba, que me da lo mismo lo que esté ocurriendo fuera y que ojalá me la pelara el futuro. Te prometo que desearía que estas teclas fueran de piano y que también desearía que nunca acabara esta música que abraza mis oídos. Pediría a Dios si existiera que me permitiera soñar con esos proyectos de maravilla que cosecho y cuido en mi cabeza, cómo se que no puede ser me drogo a base de música y de esfuerzo para alcanzar aunque sea en la cabina de la imaginación aquello que veo imposible y hermoso. Sueño despierto con encontrar esa canción perfecta, con disfrutar a tu lado de las mil y un situaciones que aun estoy buscando de forma estúpidamente teórica y sí, algunas pueden ser más maravillosas de lo que lo vayan a ser las reales. También sigo haciendo correr a mi mente con otras mentiras como ese vieja a lo largo de esas maravillas que me he dedicado a ver cobardemente desde una pantalla sin atreverme nunca a dar el paso. Con esa vida de carretera de caravana, con esa otra de caminante de a pie al rededor del mundo... También he ardido en deseo volando por esa vida de casa propia, a solas donde disfruto del disfrutar y punto, donde las cosas encajan desencajando y donde ni molestaba ni me molestaba nadie, donde yo solo con mi mismo vivía perfección. Como no, he pensado en escenas de cama increíbles contigo, que no con cualquiera, aunque tú no seas siempre la misma.
He soñado con mil millones de imágenes más que ni recuerdo, que no voy a recordar, otras que retomaré e incluso con alguna que viviré y sabes qué, que a pesar de todo ahora mismo podría caer muerto porque mientras escribo, escucho y sueño estoy volando, aunque sea bajito y sin tener cadenas que me aten a nada de mi vida.
Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
jueves, 25 de diciembre de 2014
domingo, 21 de diciembre de 2014
Flotando entre ella
Se me tensaban los músculos a medida que andaba con los pies descalzos sobre el mármol frío. Se me estremecía hasta el último nervio de mi piel y se me erizaban los pelos al avanzar por ese universo que había creado dentro de mi hogar. La música emanaba de los cientos de altavoces que existían en la casa. Cierro los ojos y noto cada nota chocando contra mi y vuelo, me meto dentro de la canción que entra por mis oídos. Continuaba sufriendo el éxtasis, alzaba mi barbilla al techo, cogía aire que era impulso y saltaba a bailar lo que sentía. Me lanzaba hacia la ducha, bendito templo de mi mismo, y allí bajo la manta de vida que me cubría y acariciaba el rostro gritaba con la música, me miraba hacia dentro dejaba de pensar y solamente vivía la abstracción de la magia de la música.
Es curioso, cuanto menos, su patrón de conducta. Parece seguir el esquema de un personaje maníaco depresivo, pero que por otro lado suele tener momentos considerablemente largos de alegría, acción, dinamismo y actividad... Se presenta absurdo, ilógico o sencillamente un caso grave de bipolaridad, aunque no parece diferenciar dos personalidades, sino dos actitudes.
Firmado: Ninguno que merezca la pena.
Y no firmaré mis obras porque no me siento orgulloso de ellas. Así de simple, así de sencillo.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Escapadas nocturnas
Y siguiendo mi dinámica de siempre me encierro entre luces rectangulares que me entretienen y me atrapan lejos de eso que tengo dentro y lejos de mis viajes sinceros. Tomé esa opción fácil, la de ver todo como difícil y complejo y así escusar mi cobardía. Ahora por ello me planteo por qué no me gusta estudiar esa carrera que un día decidí iniciar porque me gustaba, por qué me traiciono y pierdo tanto tiempo delante de este absurdo invento, por qué no tengo nada por lo que luchar con toda mi alma y por qué cojones no lo estoy buscando. Me da pena ver como necesito drogas como la música para poder sentir eso que los que la compusieron sentían. Me siento hueco, cobarde y vacío y sabes, quiero salir de esta rutina. Ahora mismo si lo veo, ahora que estoy flotando en mis nubes que me alejan de la realidad y que no tengo los pies en el suelo, pues se que cuando coloque mi primera célula en el asfalto veré todo como difícil, pesado y no merecedor de ningún esfuerzo. Inspiro y suspiro mientras intento colocar a mis neuronas para que me lleven lejos de aquí, tal vez a un monte verde donde pueda gritar y sonreír simplemente porque me siento por dentro ó a una furgoneta que esté atravesando algún continente con el sonido del aire entrando por la ventanilla ó a una escena en la que yo esté con un gorro en un paisaje rural donde me sienta abrigado por la compañía de algunos que me acompañan...
Dicen que soñar es gratis y a mi cobardía le encanta ahorrar dinero.
Dicen que soñar es gratis y a mi cobardía le encanta ahorrar dinero.
Declarado culpable
Atrapado entre pantallas y falsas realidades, siguiendo caminos que no son los míos y renunciando a encontrarme y a buscar aquello que realmente me guste, me haga feliz y no me pese. No tengo ningún sueño real en mi vida y yo soy el único culpable de ello.
Encontradas
Una mirada que observa el horizonte y un rostro prácticamente inexpresivo que muestran lo lejos que está su mente de ese paisaje tan hastío, frío y asolado. De buenas a primeras, entre el viento helado que consume sus labios apareció una sonrisa agrietada y una luz especial en sus ojos. Parecía que había encontrado dentro de sí eso que tanto anhelaba y que llevaba enorme tiempo buscando, comprendió y sintió que esa constricción de sus adentros se disolvía y era arrastrada por la tierra viva que se encontraba bajo sus piernas y los harapos que las cubrían. Se puso en pié y continuó el camino cuya dirección acababa de encontrar.
lunes, 15 de diciembre de 2014
Algo con lo que me conformaría
Sabes, hay momentos y días en los que me apetece meterme dentro de mi mismo y vivir una realidad que no existe y que realmente me enamora, una en la que disfruto de todo aquello que se me pasa por la mente y que siento en el pecho, todo esto acompañado de fondo con una banda sonora apropiada. Así me despejaría de todo lo que me angustia de mi mundo y me hallaría igual de a gusto como cuando me creo que estoy viviendo la película que estoy viendo. Una vez más buscando el pobre escondite del cobarde, aquel en el que nutriéndote de una mentira hallas una aparente sensación increíble.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Realidades
Curiosamente mi madre se percató y hoy me dijo que de pequeño yo era feliz, estaba siempre contento... y no se atrevió a decir lo evidente, que ahora esa realidad había cambiado.
martes, 2 de diciembre de 2014
Biblioteca
Veo mi reflejo expresado en un cristal que me separa de la oscuridad y el frío exterior, me encierra lejos de la realidad o de mi libertad y me guarda en un lugar de luz artificial, silencio obligado y temperatura controlada. En este ambiente me miro a mi mismo y me reviso: cada vez pesan más mis compromisos porque yo soy más débil, mis ganas e ilusión por jugar menguan, la inestabilidad emocional se mantiene y mi cobardía y pena crecen.
En realidad no estoy estoy encerrado, la verdad es que estoy aquí dentro porque quiero y porque yo he decidido meterme en este agujero, porque tengo miedo a enfrentarme a lo de fuera o a luchar con las adversidades que me encontraré por el camino para salir.
Silenciando los gritos del cobarde en la perpetua soledad de una sala de estudio acompañada de gentes.
En realidad no estoy estoy encerrado, la verdad es que estoy aquí dentro porque quiero y porque yo he decidido meterme en este agujero, porque tengo miedo a enfrentarme a lo de fuera o a luchar con las adversidades que me encontraré por el camino para salir.
Silenciando los gritos del cobarde en la perpetua soledad de una sala de estudio acompañada de gentes.
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