domingo, 31 de marzo de 2013

¿Una cabeza con regalos?

 Me resultó extraño ver a una persona metida por esas calles sin que las hubiera pisado nunca antes. Me hizo fruncir el ceño extrañado ver como le apuntaban con la mano. Ah, y con una pistola cargada en esta, claro.
Me hizo reflexionar estar nutriéndome del espectáculo de increpaciones contra el pobre forastero que apenas parecía asustado. Yo, curioso de mí, me senté en una silla de playa que se situaba en la puerta de una casa, con el el tobillo derecho sobre la rodilla izquierda, la mano izquierda sobre el tobillo mencionado y con la mano derecha tapándome la boca. Me resultaba un episodio peculiar, pero viendo que entre los gritos de uno y la parsimonia del otro no se solucionaba nada cogí una piedra y la lancé contra la cabeza del portador del arma. Jaja, se calló redondo al suelo. Me acerqué con las manos en los bolsillos y mire agachándome en cuclillas por la brecha que le había hecho para ver si había regalos. Pero que va, solo había algo de hueso, sangre y cosillas así. Al valiente forastero le pregunté si podía investigar dentro de si cráneo, pero el vergonzoso salió corriendo y lo dejé ir.
Menuda desilusión comprobar que esa cabeza no guardaba ninguna sorpresa.

Ponte ya¡ 5 minutitos más

Ey, llegó la hora de encenderse el piti y recostarse en el sofá. No quiero que los nervios resurjan descontrolados y como sé que estoy haciendo las cosas mal voy a intentar controlarlos. Es absurdo, pues la solución está en paliar ese problema que veo ahí, evidente, que ahora mismo es el no ponerme las pilas, pero sin embargo me dedico a entretenerme tendiendo la ropa, poniendo una lavadora, ordenando las cosas...
Es bastante estúpido mi comportamiento pues sabiendo que tengo que hacer algo me dedico a realizar otras tareas y dejar la actualmente "más" importante para después, para después agobiarme y jugármela.
Llámame estúpido, pero creo que si lo haces no te equivocas demasiado.
P.D: Y entre el pitillo y la música parece que las cosas se han calmado, vamos parece que me he creído mi propia mentira.

viernes, 29 de marzo de 2013

Luego te podrás bañar y decir que esto es vida

 El tiempo pasa estando mal usado. El tiempo no es dinero, ni oro, ni algo preciado; por mucho que nos obsesionemos con ello. El tiempo no es más que una palabra que nos sirve para englobar el continuo transcurso de sucesos, de actividades, de estudios, de caídas, de respiraciones, de gemidos e incluso de situaciones en las que no pasa nada e incluso de la ausencia de situaciones. El tiempo no creo que se llegue a comprender realmente bien, pero a pesar de ello creo que debemos ser prácticos y llevar a cabo el mayor número de actividades o vivir todas las situaciones que podamos y nos sean gratificantes y sobre todo que las hagamos si estas están en nuestra mano.
Si el tiempo fuese una bañera llénala a rebosar de todo lo gratificante, positivo, agradable y no perjudicial en un futuro (o en el mismo presente) que puedas.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Buenas noches

 Te despiertas sin saber muy bien por qué, con la respiración acelerada acompañada de unas ansias de encontrar algo. Te levantas acelerada, te pones un sujetador cómodo te vistes con lo primero que pillas. Miras con el ceño fruncido la hora en el móvil y lo lanzas contra la cama. Sin perder un segundo sales a prisa hacia el coche, te metes en él y coges la autopista. Nunca has ido tan rápido, nunca has disfrutado tanto de llevar la ventanilla abierta, y en menos de 15 minutos llegas a algún lugar, al campo. Allí comienzas a subir la ladera y termias cansada cerca de un río donde te sientas a degustar al detalle tu entorno. Te quitas la ropa y la dejas a tu vera, notas un pelín de fresco, pero te sientes bien. Allí se despeja tu mundo y te quedas tu sola ante la hierba, sin problemas, despejada, y en ella empiezas a imaginar aquello que en el fondo realmente quieres, lo que te encantaría que formase tu vida en un presente inmediato. Aquello, en la hierba.

Por eso mismo

 Porque es inevitable, porque resulta tan agradable, porque es tan sencillo, porque no sé la explicación ni tampoco me importa, porque me encanta, porque lo echo de menos, porque me da parte de la vida. 
Por todo eso, me encanta estar contigo.

lunes, 18 de marzo de 2013

Estoy

 Estoy aburridamente cansado, estoy pasotamente cansado, estoy tirando el tiempo a la basura como si no pasara nada para después quejarme de ello. Estoy siendo estúpido, ciertamente imbécil, estoy fabricando mi propia desgracia, que soy yo. Estoy seguro de que estoy equivocado en todo y sino en todo en la mayoría y sí, ya todo se ha perdido, ya todo lo he perdido o incluso nunca lo hubo.
Sí, no tengo ninguna conclusión, de eso CREO estar seguro.

lunes, 11 de marzo de 2013

Sigue ahí.

 Aaargh¡ Quiero salir de esta situación, quiero hablar y hablar, quiero poder contarte y no tener que guardármelo todo... Quiero recuperar esa situación en la que era fácil decir que te echaba de menos. Pero ya no sabía como actuar y sencillamente he decidido ceñirme a esperar y esperar quema, esperar duele. Pero creo que es lo mejor (mentira, no tengo ni idea). De verdad, necesito volver, necesito sumergirme tranquilo en tu mirada dentro de nuestro silencio y sentirme bien y notar la paz. Estoy deseando poder tener un abrazo sincero en el que no repiquetén en mi cerebro cientos de cosas por zanjar... Quiero levantar las cartas, dejarlo todo claro. Quiero poder estar de ti cerca, aunque sea como una amistad... Pero por favor, no quiero perderte, no quiero perder a alguien tan especial y tan diferente que no se por qué, me supone tanto.

jueves, 7 de marzo de 2013

La cabeza en otro lado.

 Vamos, vamos es que estás cosas no le pasan a nadie. Te cuento:
El otro día salí de mi casa con mucha prisa y cuando empecé a bajar las escaleras del bloque me caí rodando por sus peldaños. Cuando paré en el descansillo pensé: "capaz de haberme abierto la cabeza".
Y en ese momento me di cuenta de que me la había dejado en casa y de que por eso me había caído. Claro, si no miro por donde ando.
Pero vamos no hubo problema. Subí corriendo a casa con facilidad, por que me sé el recorrido de memoria, y la encontré allí, al lado de la escalera. El único problema es que había dejado todo el recorrido marcado de sangre y en mi casa un pequeño charco pegajoso y encima ahora andaba un poco mareado. Hay que ver las tonterías que pasan por vivir con tanto despiste y con la cabeza siempre en otro lado.

miércoles, 6 de marzo de 2013

En medio del salón

 Estaba sentado en la silla frente al ordenador, en medio del salón con la tele encendida, su ruido atacando y la cocina recordando que la vida seguía tan monótona como siempre.
 Entonces decidí encender mi cigarro, ese cigarro que siempre va conmigo y que nunca se acaba. Lo coloqué entre mis labios y comencé a inspirar. Se calmaba mi cuerpo, disminuían las pulsaciones, la realidad se desvanecía. Terminé reposado sobre la silla, siendo esto lo único que quedó a mi alrededor por que me había transportado a la oscuridad visible, donde veía nítido. A mi alrededor tan solo quedaba nada, el humo invisible rodeaba mi ser y junto a el bailaban mis pensamientos, a los que observaba tranquilo sin problemas pues ya no estaban dentro de mi. Yo tan solo era un espectador pasivo e inactivo del espectáculo de mi propia y sufrida magia...
Sonó ese: "vamos a cenar". Tan típico de mi padre y sentí un tirón que me devolvió con un golpe al mundo sensible en el que vivo.
Tal vez a veces desee mantenerme como aquel muñeco sentado en aquella silla que por alguna razón no desaparece.

lunes, 4 de marzo de 2013

El propio hecho se marca en el escrito

 Y al final terminaré contento y bien puesto de chutes servios', que en el fondo no son míos, pues yo no tendré una enfermedad mental, ni mucho menos. Tan solo un desborde de realidades y emociones, de cuestiones por solucionar y de imaginación colocada de manera desafortunada en lugares desafortunados. Se que en el fondo no queda tanto para este día, pues más o menos con el convivo y no digo que sea ni bueno ni malo, tan solo se que es algo complejo de llevar y la verdad, no se cual es la verdad, pero a veces me siento como lo que soy -¿incoherente? - Ahora no hablo de eso-, es decir, como un conjunto de millones de cosas -si de cosas, uso ese término tan general- que no paran de vibrar y de dar golpes y vueltas entre ellas dando lugar mediante el caos a un, tal vez, imbécil de mi peso y estatura.

domingo, 3 de marzo de 2013

En breve, en noche

 Y ahora no pasa nada, simplemente el futuro se acerca y decido quedarme colgado boca abajo, mirando para delante, pero sin imaginar demasiado.

sábado, 2 de marzo de 2013

Un beso

 Pasando junto al mar de invierno con el frío en los ojitos y el zarandeo de sus cabellos. Andando despacio con los brazos cruzados hacia el precipicio, camino verde de yerba salvaje, mirada hacia el horizonte de fin infinito. A un pie del corte horizontal tan solo deja la mente en blanco y abre los brazos permitiendo disfrutar a todo su cuerpo de las caricias del viento. Después se sentó al borde de la caída y sencillamente dejo a sus sentidos deleitarse de la imagen, los sonidos y los olores naturales que tanto añoraba.