miércoles, 27 de mayo de 2015

Un beso como tirón de velo

 Me trastorno por no sentirme capaz de descifrar lo que yo mismo siento y pierdo las ganas porque no creo que tú sientas nada. Mientras, me entristezco cuando veo que tiendes a desaparecerte.
Y al final no sé si luchar por intentarlo o guardarme seguro tras la línea del secreto.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Mundana sinfonía

 In-tu-yo que no leerás nada de esto esta noche y que me quedaré esperando como de costumbre o como suelo hacer más de lo que tú te das cuenta. Esta noche me quedaré esperando mientras rezuma mi duda sobre tú y yo en mis adentros, con miedo, con dudas, con rabia porque odio no saber y odio a la maldita incertidumbre. Esta noche esperaré entre vigilia y sueño más que a tu respuesta a mi sentimiento claro que sé que no llegará mañana, pero que espero con ansia que se decida. Ahora solo queda sentir la música.

martes, 19 de mayo de 2015

Colores menospreciados

 SI ahora mismo viviera en un sueño desearía ser aquel hombre de foto color blanco y negro con media melena que se encuentra agachado y sonriente frente a su hijo pequeño, estando los dos con un mismo instrumento entre las manos y teniendo en mi mirada un objetivo, un sentido y un camino, que fuera él. Desearía sentirme como siento que me transmiten esos retratos, ser parte y ejemplo, no ser más que compartir para él y aprender juntos y disfrutar de esa vida ilusoria... Ahora mismo me apetece ser una foto en blanco y negro de esas en las que sale un padre con su hijo junto a una pequeña cabaña perdida en el bosque en la que el enfoque se haya en el pequeño y el monte, el hogar, el río y las plantas sencillamente nos protegen y nos acunan para poder crecer juntos y permitirme entregarle mi vida para así ser feliz y cruzar la línea.

Rompiendo rompo

 Me cansa y me aburre escuchar comentarios de felicitación y admiración ante patéticas acciones de mi vida, me repugna recibir elogios inmerecidos e innecesarios me arquea (de producir arcadas) tener que responder con buena cara porque no soy lo suficientemente valiente o vivo como para decirle a muchos mil verdades al rostro. Me doy asco o tal vez desprecio cada vez que llega la noche y recuento mis mentiras en el día diciendo 70 veces 7, más de las que se toleran. Yo vomito sobre mis movimientos, quemo mis rastros en llamas de violeta, por quemar quemo hasta los colores que tengo y no me merezco. Vivo por algo que no entiendo, que por no hacer no hago ni por el intento de pedir lo que pido sin saber y como mínimo de lo que necesito.

Prelecciónes presentimientos

Llevo horas dándole vueltas a como escribir esto, en realidad no, pues lo cierto es que llevo días buscando una solución, o mejor dos, a dos grandes fisuras de mi mente.
Una problemática es el camino que debe seguir mi vida, si estudios o trabajo, si en casa o fuera, continuar con mis costumbres más arraigadas o marcharme lejos a ritmo de pedales, de pasos o de pulgares. Y en este caso se me presentan demasiados frentes, demasiadas posibilidades y demasiado desanimo de encomendarme a ninguna, demasiado, como solución perfecta hay una, pero como todo en esta vida al ser perfecto es inalcanzable, así que supongo que viviré entre resignaciones y sentimientos perturbados y cambiantes como traje de diario.
Por otro lado tengo otro problema, o a mi me gusta llamarlo así por lo trágico que suelo ser cosa de la cual yo no me quejo, pero muchos de mis oyentes si, lo cual entiendo. Al margen de eso, que me la suda, la cuestión se centra en los amores, desamores, relaciones o ausencia de ellas. Básico o complejo, lo que sé es que no sé que coño quiero, ni lo que siento, ni si quiera el quien de forma clara y eso me repatea me asesina, me dispara y bombardea (podría decir que me marchita y apaga mi flor, que palidece mi piel y oscurece mi alma, pero no soy uno de esos poetas de antaño, ni tengo su alma ni su crianza, ni le llego a la punta de los zapatos, ni siento que yo sea algo tan precioso como una flor, o como ellos comprendían las flores, por eso prefiero no usar esas metáforas y busco siempre una que me apetece más que sea real).
Por ahora dejar pasar el tiempo es mi solución, por el momento ser un inepto es mi rutina, mi día a día, parece que ser decepcionante es lo mejor que se hacer en esta vida y que las más caras y las distancias escondidas son mi don. No creo en dios, pero desde luego que si algo o alguien así existiera tengo que decir que el hijo de puta se habría lucido conmigo o al menos permitiéndome ser quien yo he decidido.

lunes, 18 de mayo de 2015

Formación de roca

 Recuerdo que una vez leí un texto buscado para mi en el que me advertían sobre una problemática que podía acontecer a mi futuro. La historia hablaba de una enfermedad, una enfermedad del corazón. En este caso no se trataba de un trastorno rítmico ni de fuerza, sino de su endurecimiento, no físico sino metafórico. Yo por aquel entonces no temía mucho a esa patología, era un niño muy sentido, emotivo y que las cosas le calaban, tal vez demasiado, y por todo eso me despreocupé. Hoy, ahora que sigo siendo un joven mocoso (aunque me crea pardillamente un adulto) pero con barba y un pelín más de trayectoria me estoy dando cuenta de que cada vez estoy más muerto y cada vez soy más una roca. Esto quiere decir que cada vez menos cosas me hieren, menos cosas me molestan, más puntos de vista distintos puedo tolerar... y también significa que me duele menos el dolor ajeno e incluso el propio, que me resbala la problemática de mi entorno, el conocer, la curiosidad... Parece que uno termina siendo una carcasa de sonrisa puesta por defecto que sigue haciendo mucho de lo de antes por pura inercia pero sin aquel fuego interno que alimentaba a la máquina, máquina que por ende terminará quedando petrificada.

martes, 12 de mayo de 2015

Recuerdos de la arena y demasiados frentes abiertos

 Parece ser cierto, echo de menos esos besos del pasado. En aquel momento me daban calor, emoción, tal vez incluso seguridad o cobijo. Ahora mismo me apetecería estar rodeado de arena y poder recordar en carne lo que disfruté sobre ella, no en gozo, sino en corazón, pues aunque nunca estuve enamorado ni sentí amor sentimiento si que había y algo más que una banal pasión. Hoy, por algún motivo, lo echo de menos, y te traiciono con más de dos.

jueves, 7 de mayo de 2015

Malaputa

 "Es la hora de la cocaína" dijo el mayordomo justo después de tocar esa insufrible campanilla de herencia familiar. Yo abrí los ojos y me desperté tumbado boca abajo en la escalera de la entrada que tanto me gusta por lo cómoda que resulta la moqueta. Me recojo la baba y a medida que enfoco la vista voy viendo los típicos destrozos que me suelen acompañar cada mañana: cristales rotos, un cuadro reventado en la lámpara y... acabo de pisar un charco de vómito ensangrentado. Que asco, menos mal que ya estoy acostumbrado.
Voy al baño con el fin de limpiarme la cara y al entrar al cuarto me sorprende una zorrita especialmente sensual que solamente lleva una camisa verde desabrochada. Después me paso. Termino lavándome la cara, el frescor del agua que recorre todos los poros de mi rostro me devuelve la vida, inspiro en profundidad y me miro al espejo. Hay dolor, preguntas, inquietudes dentro de mi mirada y que corren a aflorar a medida que recupero la lucidez así que antes de que me hagan daño me saco la polla y me tumbo en la cama junto a esa preciosa puta que se dedica a distraerme, a dejarme darle placer y a desahogarme entre polvos y mamadas.