domingo, 16 de junio de 2019

Pasan los años y parece que repito lo mismo. Insatisfecho por las cosas que solo medio hago, dejo todo para el final, se me quedan a medias, procrastino como un grandísimo hijo de puta y aun no tengo claro que coño es lo que realmente quiero hacer con mi vida.
Como puedes imaginar sigo siendo ten entusiasta como siempre, y esto no es para nada sarcástico. Empiezo casi todo con mucha energía, ilusión y fuerza y al mínimo atisbo de complicación languidezco y me tiro por el suelo, no es que me deje caer o me caiga..., no. Es que tiro y me revuelco por el suelo diciéndome lo malo que soy pero sin permitirme soltar una lágrima pues sé que hasta los insultos que me digo son una artimaña para intentar justificar mis actos y mis conductas de mierda. Y espero no sobrepasar esa línea.
Puede ser que con los años -no con el día a día- cada vez me vaya conociendo más, me vaya sorprendiendo menos de mi mismo.
Curiosamente creo que cada vez me doy menos asco, pero cada vez me ilusiono menos. Poco a poco me voy sumiendo más en una balsa de líquido blanquecino quieto y espeso (me lo imaginaba algo así como un estanque con niebla de un líquido parecido a pintura, pero he de admitir que a medida que lo redactaba no paraba de pensar en semen, en todo ese semen que he debido de entregar al mundo).

Bueno, y ahora que he estado un rato malgastando mi vida mirando instagram me he perdido.
Puf, instagram, sí, instagram, con lo que yo he sido. Y lo peor de todo no es tener instagram, el verdadero problema es el tipo de uso compulsivo que le doy como vía de escape a la ansiedad que me genero por no cumplir sencillamente con mis pocas putas obligaciones.
Total, chico, que lo de siempre, un día de esto te morirás, me moriré, y se habrá acabo del mundo. Porque cuando uno desaparece desaparece todo.
Estoy hasta medio contento por no ponerme tan trágico como solía hacerlo, con ese dolor tan profundo en el pecho y esa sensación tan embotellante en la cabeza.

Lo dicho, un placer.
P.D: Ah, y para terminar quería recordarme que tampoco creo que esté todo tan tan mal, solo bastante, pero también es que escribo cuando me encuentro un poco hecho una mierda, entonces doy una sensación tristísima, pero de verdad que no es para tanto. Te quiero, a pesar de todo. Te quiero