miércoles, 17 de junio de 2026

¿Conclusión?

 No entiendo la vida. No sé que quiero hacer, no sé por qué hacer cosas. No sé por qué cumplir mis obligaciones, para qué llegar a algo. ¿A qué llegar? ¿Para qué el esfuerzo?. Mejor matarse, ¿no?

Cuando la vida se quiere mantener, continuar, es porque existe una motivación. Un motivo, un fin, o al menos un gozo, un goce un disfrute.

¿Por qué las personas deciden mantenerse vivas? ¿Por qué todo el esfuerzo?

Creo que yo mezclo un sufrimiento innecesario y desmesurado (pero del que me considero meritorio) y una ausencia de dirección o motivo.

No sé por qué, no sé para qué.

Entonces... ¿Por qué sigo vivo? ¿Por qué sigo vivo?

Existe la esperanza de encontrar una motivación y disfrutar.

Hay cosas en la vida de las que disfruto y me hacen sentir sensaciones que quiero experimentar.

No quiero generar dolor a mi alrededor.


Si los motivos que se sobreponen a la muerte vencen a los que la justifican debería dejar de sufrir.

Si no es así, debería acabar con esto. No tiene más sentido. No tiene que seguir esta sensación.

Deja de ser un cobarde.



Acciones demuestran hechos

 Planteamiento del escenario.
Estoy yo sin hacer nada. Enquistado como siempre. Responsable de todo ello.

Me siento mal y no quiero hacer cosas, nada. Cosa que le pasará a todas las personas pero que el resto de individuos responde con responsabilidad, con esfuerzo y con madurez.

Yo no, yo me quedo quieto. Egocéntrico sufrimiento que hace sufrir. Dolor que hiere más al resto que a mí. Sucio bastardo, consciente ser denigrable, basura.

Existen situaciones que me cuestan o no soy capaz de afrontar. Vale. Me mantengo en ellas y, a efectos prácticos, no hago nada por cambiar. Sigo aquí, me mantengo en esta irresponsabilidad.

Por lo que soy responsable de todo esto.  Responsable y rastrero, soy malicioso para quien está cerca de mí. Veneno y basura3

domingo, 26 de abril de 2026

Yo ya no importo. Cuidadlos, por favor.

Si por cualquier motivo muero. No os preocupéis por mí. Yo ya no soy, no padezco.

Sufrid lo menos posible.

Amad a las personas que están a vuestro lado. Con las que compartís y las que cada día deciden continuar viviendo y acompañando.

Yo ya ni sufro ni padezco. No soy. Pero, igualmente, lo siento. Fui demasiado cobarde. Siento el daño.


Por favor, mi último deseo es que cuidéis a mis padres. Cuidadlos cada día, abrazadlos, protegedlos.

Cuidad a mis hermanos y a mí familia.

Cuidad y cuidaos entre las personas de mi vida.

Cuidaos entre todas esas personas a las que he hecho daño.

Pero, por favor, cuidad a mis padres. Por favor, cuidadlos. Cada día, por favor. Que nunca se queden solos. Por favor, cuidadlos.

jueves, 12 de marzo de 2026

Otro día de vuelta y vuelta

Me gustaría hacer una descripción detallada de como me encuentro ahora mismo y en qué situación estoy. No creo que consiga realizarla, principalmente por la falta de concentración, la sensación de... ¿ansiedad? cuando me pongo a hacer cualquier cosa que me genera cierta resistencia, que me cuesta trabajo y que no sé si realmente estoy haciendo de manera correcta.
Dicho esto, y volviendo de nuevo a este documento, volviendo a volver a este documento (cada vez que indico que estoy de vuelta lo hago porque he abandonado la escritura, me he puesto a hacer otras cosas, se me ha olvidado y definitivamente he regresado, aunque en muchos casos sea para volver a irme al instante).
No sé por dónde iba. Creo que ahora mismo estoy sensible, con ¿ansiedad?, con asco y rechazo a los errores que estoy cometiendo, sin ningún objetivo claro, sin ganas de hacer cosas, del tipo que sean: laborales, ociosas, deportivas, ... Intentando concretar mis pensamientos principalmente se enfocan hacia el proyecto de las Burbujas y hacia el suicidio, también mucho a hacer cosas y su repercusión en las personas, pero suele ser desde un punto de vista egocéntrico. Pero bueno, cuando paro a pensar en qué debo de hacer con el negocio, tareas atrasadas, obligaciones, cosas que no sé ya donde están... empiezo a sentir un gran agobio, una brutal sensación de culpa, odio, incluso asco hacia mí. Últimamente esto me está superando y no soy capaz de dar el siguiente paso y ponerme a avanzar con lo que sea. Y generalmente por eso me sumerjo innumerables horas en ver videos de una duración ínfima o series, sencillamente por apagar los pensamientos; tanto los de lo que debo hacer y las consecuencias en mi sentir, como en los de suicidio, forma de suicidarme, daño emocional a mis seres queridos...
El resultado práctico suele ser que no hago prácticamente nada, deseo que llegue el momento de dormir para "descansar", para que se apague la realidad y tener cierta esperanza en no volver a abrir los ojos, sin saber que nada pasa, fin en silencio...
Volví. En general no sé si esto es una excusa para no hacer lo que debo hacer, me guste o no hacerlo, o si es realmente un problema que hay que atajar de alguna manera diferente.
Llevo demasiados años pensando en dejar de estar, de ser, desaparecer y no tener que experimentar la vida. No es algo reciente, aun recuerdo ese momento en la adolescencia en el que me subí por primera vez al tejado y me coloqué al borde, y no pude hacerlo. Y desde ahí la única solución fue intentar pensar menos, profundizar menos, hacerme menos preguntas.
No quiero aceptar que la vida es así de poco ilusionante, aunque soy consciente de que me puedo fascinar, ilusionar, enamorar de algo rápido y disfrutar de cosas muy sencillas.
En muchas ocasiones considero que el problema nace en el entorno y lo que este demanda. Las redes sociales, las preguntas de las personas, economía, trabajo... qué más? Parece que no hay una búsqueda genuina, auténtica. Sí existen preguntad algo más profundas, cuestiones que te interrogan sobre qué quieres hacer con tu vida, pero comparativamente se parecen más a que te den a elegir entre una tonalidad de rojos que a preguntarte qué necesitas llevar para tu nueva a ventura, si es que quieres emprender una aventura.
No lo sé, esta es mi frase más problemática y que me tiene realmente aburrido. No lo sé. Creo que puede haber una vida realmente satisfactoria en otros modelos de vida, o en este mismo. Espero que mi desarrollo cognitivo y emocional no haya generado un bucle que degenere en una constante negatividad.

Yo quiero ser feliz. Aceptar los retos y enfrentarlos. Generar tolerancia al dolor, pero con un sentido. Tener claro, aunque no sea un destino, sí una orientación.
En general suelo estar cansado de mi mismo, y creo que me puede dar miedo enfrentarme a esta realidad. En general he evitado el sufrimiento. Pero creo que en muchos casos este es necesario. Y si no lo es, lo mínimo es ser capaz de atravesar a este o a las situaciones que lo generen.

lunes, 25 de noviembre de 2024

 Elegir la muerte es solo una elección.

Lo horrible es el dolor profundo, extremo, desgarrador inconsolable que dejas a tu paso. Aunque una vez que muera ese dolor ya no existe. Ya no para mí, ya no para el individuo que desaparece y pierde la consciencia del mundo. De ese único mundo que existe a través de su percepción.

Yo nací hace años, me han definido unos pensamientos, gestos, hábitos y hechos. Hasta ahora no he sido un suicida, eso parece que solo se es una vez en la vida. Sí soy un ente que rodea, persigue, sufre, merodea y se acerca al suicidio.

Diría que sí, que quiero suicidarme. Pienso en ello constantemente, a diario, casi a diario. Y no lo ejecuto. Me siento responsable del dolor que generaría aquí. Pero me resulta inevitable recibir imágenes. Una soga, un coche a toda velocidad, una brida alrededor del cuello, un golpe, un disparo, veneno, ingesta de hongos y daño en el hígado, sobredosis, electrocución... No me gustaría sufrir físicamente en el momento de mi muerte. Preferiría que fuera un instante y desaparecer, para siempre.

Antes de nacer no se es nada, después, tampoco. En medio solo hay un instante ínfimo de tiempo presente sin ningún sentido, sin ninguna realidad.

Y ahora por qué escribo estas frases compulsivamente. Porque no soy capaz de matarme. Lo deseo, lo anhelo, quiero que suceda, tranquilamente, ya, hoy, ahora. Pero no puedo`. Un puto día en un futuro que será presente moriré y será absolutamente lo mismo. Nada. Solo moriré. Se acabará el juego y ya está. Y hay gente que muere hoy y que morirá mañana y en el futuro y ya está. Yo no quiero esperar tanto, ni vivir lo que hay en medio. Solo quiero dejarlo ya. Quiero pensar que la vida en concepto absoluto puede ser maravillosa, pero me la suda. No voy a seguir intentándolo. Egoístamente quiero estar muerto. Y que todo pase, y que nada cambie pare el resto.

martes, 27 de agosto de 2024

Papá

 He bebido, he llorado y he compartido como hacía tiempo que no hacía. Estoy escribiendo por primera vez desde este ordenador en este blog. He escuchado y leído un poema de Laura Chimaras, creo que se llama 24 horas, y habla sobre su padre. Joder, vuelvo a llorar desde dentro, y aun no lo entiendo. Siento que le echo de menos, que quiero compartir con él que quiero que sea feliz y verle disfrutar genuinamente de su vida. Papá, tengo la suerte de que sigues vivo, de que puedo disfrutar contigo de un desayuno para tener lo mejor en el principio del día. Sé que probablemente habrá muchos sentimientos, experiencias y secretos que nunca llegaremos a contarnos y me entristece y ojala existiera un Dios u otra vida donde sencillamente fuéramos un ente que descansara el uno en el otro y así pudiéramos vagar en la eternidad con mamá y con toda la familia. No sé que me pasa, no lo entiendo del todo. No sé si lloro de alegría o de tristeza. Desde luego soy consciente de la suerte que tengo de teneros y de haberos tenido toda mi vida. Y no quiero que os vayáis nunca y  e gustaría romper muchas barreras que tengo en vida para poder disfrutar aun más de nuestra vida, de compartir y de todo. Sé que ahora no estoy... en realidad no sé si es mi momento más cuerdo o más sentimental. Pero admito no que no sé si sobreviviré a vuestra muerte. Y esto no me da realmente pena. Lo que me desgarra hoy es pensar que un día os podré perder.

martes, 16 de julio de 2024

Sal, huye, reviéntate, no sequé, no se cuanto...

Estoy cansado de esto, de evadir mis obligaciones.

Y no tengo más. Una gran disrupción entre la realidad y mi interpretación de esta dentro de mi mente o en mi mente o donde sea que se encuentre.