Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
domingo, 30 de octubre de 2011
Ya
Ahora esto no es como antes, ya no nos saludamos, ya no se si nos queremos, creo que un poco nos odiamos; ya no nos hablamos, tan solo nos comunicamos. Ya solo quedan resquicios, ya no me acuerdo bien de como era antes... siempre hubo un velo que se ha convertido en un muro.
sábado, 29 de octubre de 2011
Tranquilo, relajado.
Mi mano no se controlaba y en un despiste de mi cerebro deslizó la hoja por tu cuello, lentamente, separando con firmeza tu piel en dos, sin dejar que abrieras la boca, la sangre poco a poco brotaba de tu garganta, tiñendo tu ropa de rojo, manchando mis manos de sangre. Y mientras tanto tus neuronas percibían como se iban arrancando pedazos de los mismos y como poco a poco y de forma relajada estabas perdiendo tu vida.
Lanzallamas
Yo y yo en medio de la sala. Yo sentado en la silla mirándome, fijamente, con furia, clavándonos nuestras pupilas. Mientras que estoy de pie y me miro sentado me digo.
-¡Vamos joder! ¡ÉNCHÚFALO!
Y agarré con fuerzas el lanzallamas, en medio de aquella habitación amplia, salté encima mía y mientras me agarraba de la camiseta apreté el gatillo desintegrándome la cara, empezó despellejándose y cobrando colores marrones y negros, el ambiente se colapsaba de olor a carne y pelo quemados, los ojos se deshicieron, y poco después empezó a ocurrir algo parecido con los tendones y músculos que quedaban adosados a mi carabela, dejandola al descubierto entre llamaradas desbocadas. Mientras me quemaba la cara ocurría lo mismo en la mía y los dos gritábamos a más no poder. Quedaron dos entes sin vida tendidos uno sobre otro con todo su cráneo al descubierto, quemado y con pedazos de carne semiderretida engarzados a ella. Las ropas estaban chamuscadas, el lanzallamas junto a ellos y todo ese lugar estaba velado por el olor a muerto calcinado, un par de muerto que solo eran uno y que terminaron así, como tenían que terminar y como eligieron terminar. ¡SÍ!
-¡Vamos joder! ¡ÉNCHÚFALO!
Y agarré con fuerzas el lanzallamas, en medio de aquella habitación amplia, salté encima mía y mientras me agarraba de la camiseta apreté el gatillo desintegrándome la cara, empezó despellejándose y cobrando colores marrones y negros, el ambiente se colapsaba de olor a carne y pelo quemados, los ojos se deshicieron, y poco después empezó a ocurrir algo parecido con los tendones y músculos que quedaban adosados a mi carabela, dejandola al descubierto entre llamaradas desbocadas. Mientras me quemaba la cara ocurría lo mismo en la mía y los dos gritábamos a más no poder. Quedaron dos entes sin vida tendidos uno sobre otro con todo su cráneo al descubierto, quemado y con pedazos de carne semiderretida engarzados a ella. Las ropas estaban chamuscadas, el lanzallamas junto a ellos y todo ese lugar estaba velado por el olor a muerto calcinado, un par de muerto que solo eran uno y que terminaron así, como tenían que terminar y como eligieron terminar. ¡SÍ!
viernes, 28 de octubre de 2011
De nuevo el barco
Cuando el mar entra en calma y todo más o menos se para, quieres seguir y avanzar normal, por ahora parece que no cuesta, pero el capitán del navío teme que sea imposible evitar las nubes de tormenta si se sigue con el avance, aun que ahora mismo se muestra optimista, aun que a la vez, y como casi siempre, algo perdido.
martes, 25 de octubre de 2011
Cambiar (no comentar)
Me gustaría escribir una carta de despedida, sin dilaciones, sin dejar de decir nada por cualquier razón. Tras ello y con la mochil al hombro largarme a algún lugar. Sufrir por el camino, desear volver, arrepentirme, llorar; pero seguro que también estar más a gusto en general, por superar el plano, o simplemente por cambiarlo. La cuestión es que yo mismo me lo cuestiono.
Hoy
¿Qué día es hoy? Martes.
Interesante día, Martes.
Pañuelos rojos, Lunes.
Pero hoy es Martes.
Como otro día cualquiera, Martes.
Interesante día, Martes.
Pañuelos rojos, Lunes.
Pero hoy es Martes.
Como otro día cualquiera, Martes.
lunes, 24 de octubre de 2011
Sumido en él
El silencio de un almuerzo sumido en los pensamientos de un ``hombre´´ que se cuestiona el sentido de su existencia, que está cansado de su vida y que ya ha decidido dejar de ocultar su continuo abatimiento. Le interrumpen su dialogo interno, es la televisión, alguien la ha puesto, una persona de tantas que está acostumbrada a romper el ruidoso silencio que se forma cuando la vida de alguien se corrompe por no aceptarla como la imponen, pero como ella es una más simplemente calla esa molesta ausencia con palabras manipuladas expulsadas por la boca de un hombre que simplemente lee lo que le ponen delante de sus ojos. Ella lo hacía sin darse cuenta e incluso le preocupaba el estado de él, pero él sabía que no podía solucionar su problema, es mas, ella era uno de los principales baches que se encontraban en uno de los caminos para solucionarlo; pero no podía coger ese camino pues la quería y no podía abandonarla.
domingo, 23 de octubre de 2011
Más
Saltar dejando de dar rodeos es una de aquellas cosas que deseo. Con ello avanzar en el sendero quitándole al tiempo algo de peso, librándole de algo de trabajo.
Yo... tal vez consiguiera algo, probablemente... algo. Pero es como siempre un mero sueño más de los que se acumulan en mi malestar general, que no va a dar frutos para nada, pues nunca se va a hacer realidad. Simplemente eso algo más.
Yo... tal vez consiguiera algo, probablemente... algo. Pero es como siempre un mero sueño más de los que se acumulan en mi malestar general, que no va a dar frutos para nada, pues nunca se va a hacer realidad. Simplemente eso algo más.
Todos
Días de diario, flores, soles y aniversarios; en cada momento, algo bueno algo amargo, un esfuerzo un desarraigo. Te quedas con lo que quieres, vives lo que sientes, no lo que no está en tu vida pero también vives con tu mente. Todo se compone de pasos, de vistas al futuro al horizonte, a cualquier lado, de miles de cosas...
Y no somos nada más que unas motas de polvo en el espacio, pero cada una con una dirección diferente de vida o de no vida...
viernes, 21 de octubre de 2011
Día de días
Y me siento obligado a mentir, cada vez más. Me encierro en mi mundo, y no se muy bien para qué, pero creo que es que simplemente necesito salir del otro. Paso el tiempo, o el tiempo me pasa, como el que está posando en una foto infinita. Las cosas se repiten, solo que bajo otra perspectiva, que ahora mismo me parece que es la única real... y supongo que por eso ahora mismo si me concedieran un deseo desearía ese tan macabro que lleva mucho tiempo encerrado en mi cabeza.
martes, 11 de octubre de 2011
desaparece de mi vista artista
Que decirte-me, que ayer volví a subir, volví a pensar, volví a volver como y vuelvo siempre, sin llegar a nada quedándome callado haciendo mal, por no hacer, encontrándome mal sin querer estar bien. Ayer fue un día, un día más dentro de una vida entre tantas que importa y afecta lo mismo que el resto, una que no es imprescindible una que es sustituible una que creo que preferiría no haber sido y que desea volver a no ser, tal y como fue antes de serlo. Ahora un puñado de células que se plantean que hace y si las cosas son como dicen y cada vez se ve más metida en una laguna en la que no encuentra labor ni entretenimiento, verdad, ni razón, en la que se ve que no está a gusto, y que esto es en gran parte por como es. Por esto se plantea tanto el irse, bucear y desaparecer. Pero sin embargo le ata algo que hizo el tiempo, algo que no es capaz de dejar sufrir por su ausencia, y por culpa de ese estúpido sentimiento que desarrollamos los humanos que tanto deseamos que exista, por culpa de él no puedo hacer lo que realmente quiero.
Cualquier mierda
Durante horas pienso, siento, grito y susurro cientos de cosas, ahora intento reflejar algo de aquello, de aquellos sentimientos, de aquellas sensaciones y... no me sale, o no como quiero y me frustro, pero me da igual , pues esto ha sido simplemente como un breve calentamiento para empezar a hablar. Ya no es normal ni habitual lo que hace un mes lo era, ya volví a no ser la persona que fui, o si, pero sin duda pensando de otra manera y esto me recuerda muchísimo a mi hace algo menos de un año, me acuerdo de esas tardes desesperadas eternas algo bañadas en lágrimas y en las que nunca alcancé una verdadera decisión; al igual que ahora (se fue, se me fue)
domingo, 9 de octubre de 2011
Ojo, cigarrillo
Acabas de entrar por esa puerta descascarillada de madera. Tienes delante tuya ese loft que tanto te deja sentir y desfogarte o retractarte. Entre ese pequeño conjunto de objetos desordenados entre los que hay una mesa, una caja metálica algo oxidada y algunas cosillas más cogiste esa silla de madera, la típica que te imaginas cuando ves la imagen de alguien sentado solo frente a nada; y tú haces lo mismo con ella, la pones de pie en medio de la inmensa sala y te sientas. Pero coges y te rocías el pecho con el pequeño bidón de gasolina que se me olvidó mencionar que traías cuando entraste por la puerta, sacaste el zippo -que conseguiste en aquel típico bar de moteros- junto a un cigarrillo y nada, te prendiste fuego, después encendiste el cigarrillo con tú fuego y te quemaste el ojo con las cenizas recién encendidas, percibiendo con tu pupila ese rojo incandescente y notando con el tacto el ardor de las cenias en contacto con tu globo ocular. Intentas aguantar ese dolor inimaginable, pero no puedes evitarlo y terminas rompiéndote las cuerdas vocales de tanto chillar y tirado en el suelo dando espasmos agarrado a la pata de la silla con el cigarrillo casi sin empezar al lado tuya.
jueves, 6 de octubre de 2011
Orgulloso deberías
Siempre un hueco en blanco, una mirada fija, un calor que no tiene sentido físico, una corriente que viaja por tu estómago, un desenfoque de tu visión, un suspiro, una sonrisa... siempre que sientas o des al mundo algo de esto deberías estar orgulloso de vivir la vida, tú vida.
La última hipotética palabra
Mi último legado será que sigan viviendo, (o que hagan casi lo que quieran) pero intentando joder lo menos posible.
Y una más
Y justo en estos instantes plantearte el decir adiós, sabiendo que nunca lo vas a hacer, pero pensar es algo completamente libre -pff bueno-, y vamos, no hacerlo ,o encontrar las razones para no hacerlo, por que cuando te sientes con algunas fuerzas más, o con la suficiente falta de fuerzas para hacerlo ves caras de personas y ves cabos sueltos, que paradójicamente te atan, e incluso a veces esas mismas personas que te ayudaron a llegar a alcanzar la fuerza o la falta de fuerzas para hacerlo, esas mismas son las que se te presentan en frente tuya sin saberlo y te paran los pies antes de empezar a moverlos. Por suerte o por desgracia.
Dejémonos de tonterias
Y todo empieza y acaba, y el transcurso y el tiempo, y bla bla bla. Lo importante es el camino y no la meta y tal y cual. Si, todas esas cosas que nos dan fuerza que probablemente sean la cuerda más fiable más estable y más real, pero sinceramente, en la cosa que más confío es en donde no hay cuerda, que no dudas en que no vas a fallar, muerto no sientes nada no eres nada, simplemente el resto de algo o ni si quiera eso, y por eso lo veo tan perfecto.
Pff
Todo lleno de malo y bueno, aciertos y equivocaciones, momentos... Percibimos las cosas según como nos sintamos y estemos y cuando te empiezas a dar cuanta de cosas así empiezas a ver lo falso de todo, lo fallos que nos creíamos que no existían, la relatividad siempre presente.
La conclusión, ninguna.
La conclusión, ninguna.
Veneno que llevamos dentro
Caras pintadas, torsos cubiertos, pies encerrados... Siguiendo unas pautas impuestas por nuestro alrededor y nosotros mismo. Miedo, al rechazo, vergüenza, por lo que piensen, si haces algo diferente o que sabes que va asociado a una calificación, que no sea buena claro. A veces tomas una decisión y consigues actuar notablemente más como tu eres, pero normalmente caes de ese caballo y vuelves a ser uno más de esta inmensa muchedumbre que se fija en todo lo superficial y que sigue unas reglas ya marcadas sin darse verdaderamente cuenta y prácticamente sin poder evitarlo.
domingo, 2 de octubre de 2011
Como una cosa cualquiera más
Rompería los esquemas, quemaría los papeles, tiraría los cuadros al suelo y saldría corriendo a la calle un día de diluvio mientras me quitaría la ropa por el camino. Y terminaría sin aliento, sucio por alguna caída, con la voz rota de gritar y el llanto en mis ojos y mi corazón.
Todo este drama construido por que no me siento bien con todo. Y sin embargo terminaría como todo, con una noche en cama y un día siguiente normal y corrientemente muy muerto.
Todo este drama construido por que no me siento bien con todo. Y sin embargo terminaría como todo, con una noche en cama y un día siguiente normal y corrientemente muy muerto.
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