Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Su cámara, su falsa vida.
Y se desvivía por inmortalizar todos y cada uno de los momento especiales que vivía, aquellos tan profundos o tan felices, tan insignificantes o tan llamativos... todos. Con su cámara, con su vida pegada a sus manos. Y sin embargo no se daba cuenta de que perdía el tiempo intentando guardarlos, cuando en realidad lo que hacía era dejar de vivirlos por estar tan obsesionado con captarlos. Fue desperdiciando su vida por intentar almacenar todo su potencial, y no le sacó provecho; y lo peor, no se dio cuenta de que cuando vivía las cosas y no se preocupaba de que pasaría con ellas, en ese momento quedaban guardadas para siempre en él y además determinaba a su `yo´´ del futuro.
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Oh dios,me encanta.
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