Aquellos, esos sonidos lisos, que no llaman la atención pero que a mi me hacen que se me relaje el alma.
Entre ellos está el sonido que se queda al terminar una canción, ese sencillo sonido que recuerda a un disco de vinilo, o a una mala grabación. Ese sencillo sonido...
Cuando llueve, vas en el coche y tienes el incesante sonido de las gotas de agua atravesándote la cabeza y justo entonces pasas por debajo de un puente y como si de un cuchillo se tratase se corta durante un segundo ese sonido, dando paso a otro de cierre en el que puedes escuchar el ruido que hace tu propio alivio.
Como último último sonido reconfortante pondré uno muy particular, y que para algunos es asqueroso. Pues hablo del ``crack´´ que suelta la explosión de un grano incómodo tras una larga lucha entre él y tus dedos. Ese sonido unido a la expulsión espontánea del pus blanco leche me hace soltar una frase: ``me corro´´
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