domingo, 8 de mayo de 2011

Los cinco

 Caminando, pero no con los pies, sino con la vista entre muros y canales de madera y hojas verdes, recorridos por olores entre prados llanos de flores hermosas y llamativas, correr con los oídos envuelto por silbidos de aves, crujidos de ramas y saltitos de agua, arrastrarme con el tacto entre telas de seda, piedras modeladas por el viento y las aguas, por pieles de serpiente, pegado a pieles de mujeres de hombres, acariciando los elementos, las almas y finalmente caer con el gusto gustando las almas, las energías, unos labios, unas vidas... pero en ningún momento la cabeza tiró hacia delante, pues no es un cuerpo lo que describo que avanza... es una vida perdida, desordenada incomprendida por si misma... pero que sigue viviendo por medio de algo mágico que se nutre de los sentidos.

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