Me remito al timo de la vida en el que todo lo contado no es más que un mito y en el que parece que nadie es capaz de encontrar el ritmo ideal. Sigo soñando con encontrar algo que ni siquiera sé si existe confiando en que ese halo de esperanza que sigue dándome calor un día logre iluminar mi sendero.
Al final me tengo que confesar que en el fondito me veo como un fracaso, una vida rellena, que no llena y un sin sentido en general que se sostiene a base de estúpidas ilusiones efímeras y banales corredoras sobre del tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario