sábado, 31 de mayo de 2014

Hocicos de personas

Y empezó a ver las bocas como algo raro. De buenas a primeras empezó a fijarse en los labios de la gente y le parecían una extraña apertura que no debía estar ahí, le resultaban una raja extraña en los rostros de la gente. Así, sin avisar y sin previo, aviso durante un momento relativamente largo la presencia del morro en la cara de la gente se le convirtió  en un hecho extraño que no le termina de convencer como hecho estético.

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