viernes, 9 de mayo de 2014

Habrá infinitas cosas que no entiendo, pero tengo claro lo que siento.

 Pero es que no sabes lo bien que me sentaba el roce de su pelo sobre mi pecho, la caricias de su melena corriendo en mi estómago y sentir su mano apoyada en mis costillas con fuerza mientras juntaba un poquito sus dedos... Después me miraba a los ojos con una sonrisa y yo era incapaz de no prendarme de sus pupilas ni de no perderme entre su boca...
 Por mucho que yo intente olvidarme o  distanciarme parece que no puedo sacarla de mi cabeza o de mi corazón, que hay algo superior a mí que no me deja alejarme que no me permite irme, que si algún tipo de Dios existiera podría ser Dios, que si estoy loco probablemente sea mi locura o si es que para mi se ha vuelto un sueño pues será el deseo de volar lo que me impide decirle adiós y que se marche como si fuera cualquier otra, porque no es cualquier otra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario