En estos momentos de amargura y silencio, en los que la vida muestra una de sus partes oscuras, decido revisar el trayecto y retomar mi vía. Todo parece estar escondido, enmascarado bajo la niebla y yo noto la presión de cada gota de agua que ocupa toda la inmensidad que me rodea...
Jaja, déjate de gilipoyeces. Esta forma de escribir tan estúpida no sirve para nada, vaya parrafada más... ni siquiera sé cómo definirla. Vamos, que esta forma de empezar es una estupidez que se te ha ocurrido. Todo porque estoy igual que siempre, tan hasta los cojones o más que antes, tan desesperado y pajillero como un homínido encerrado solo en una jaula.
Ahora mismo está la televisión encendida y yo delante del ordenador, algo tan asqueroso como de costumbre. No hay ni silencio ni ostias por el estilo, ni yo hago nada por buscar algo bueno.
Sigo embotado, sin concentración, sin buscarla. Ojalá me comiera el musgo. Esto lo empecé escribiendo por algo... a sí, por lo de siempre, por el asco que doy, por las estupideces que cometo, por lo incoherente que soy. Tss, alguien dijo; ''no metan al ejército en esto''. Y yo nunca supe a qué venía esto , ni por qué estaba yo aquí. Bah, tan solo estás escribiendo sin sentido intentando despejar el agobio y y y... y yo que sé.
Tal vez necesite un cambio de aires.
No hay comentarios:
Publicar un comentario