Amo esa sensación de vibración en mi cuerpo generada por la música que me rodea. Levito sintiendo que mi piel se convierte en el tímpano de mi ente y que lleva el impulso del mar de ondas a mi espíritu. Absorbo cada nota por los poros y me encanta, exploto al sentir que la música no solo se queda ni entra por mis oídos sino que mi cuerpo se convierte en mi mejor órgano auditivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario