Creo que nunca he llorado por llegar a una meta, por alcanzar un objetivo. Creo que nunca me provocó tanta ilusión terminar un raid, finalizar una ruta en bici, aprobar un examen, creo que ni siquiera saber que hemos conseguido hacer algunos de esos proyectos que tanta ilusión nos hacían me han provocado un llanto. Sin embargo si he llorado por saber que nunca voy a conseguir tener cierta relación con una persona, sentir que he decepcionado a alguien o caer en la conclusión de que estoy más perdido que nunca.
Por lo visto no he sufrido lo suficiente durante el camino para llegar a ninguna parte como para que aquello me parezca tan especial... o supongo que me estoy equivocndo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario