Y me volví loco, y comencé a soltar palabras por mi boca sin que pasaran por ningún filtro confesando sentimientos escondidos. Claro, ella se quedó patidifusa con los ojos abiertos de par en par, y yo, sin embargo, cuando terminé no sabía ni siquiera si lo que había dicho era completamente verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario