Algún día, cuando pueda soñar de verdad, soñaré. En el sueño hablaré con personas o con alguna persona y no escucharé teclas, en su lugar resonarán voces por mis oídos y sin darme cuenta estaré sonriendo. En vez de esperar sentado a ver una luz verde para poder comunicarme con aquellos que son mis amigos y la gente que quiero sencillamente esperaré sentada sintiendo la brisa sobre un banco, miraré el reloj, porque sabré a que hora suelen pasar por la acera de enfrente y cuando lo hagan iremos juntos a donde quiera que nos dirijamos...
Cuando algún día sueñe de verdad probablemente estaré despierto y haciendo realidad mis sueños y entonces habré decidido cambiar el contacto continuo mediante ordenadores por tardes de bar y el esperar con los dedos cruzados a que te conectes por el haber quedado tranquilamente contigo para pasear...
El día que me haga fuerte
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