miércoles, 2 de octubre de 2013

Acunado

 Estaba allí sentado, mirando a la cuna y comenzó a decirle.
- Lo siento, cariño. Siento muchísimo que hayas tenido que vivir todo esto. Quiero que sepas que deseo que esto no te haga morirte por dentro cuando seas algo mayor y que cuando tengas que enfrentarte algunas cosas de lo que entonces será tu pasado espero que sepas que me tendrás ahí para apoyarte, aunque la guerra contra el dolor la tengas que luchar tu solo.
Tu madre no debería haber muerto, no contigo en los brazos, ni mucho menos tan pronto. Pero lo que sí que no debería haber pasado es que yo haya sido el culpable de su muerte, el asesino quien te dio la vida, y me odio por ello. Pero quiero que sepas la verdad.,,
Pequeño, te quiero con mi vida, estaría dispuesto a dar la mía por ti e incluso a quitar miles por conservar la tuya, pero a pesar de eso quiero ser para ti transparente y asumir mis errores...

En ese momento el hombre de rasgos occidentales miró la cuna y se acunó dentro de los ojos de aquel recién nacido chino, nacido de la guerra y salvado por el amor de un asesino que ni si quiera sabrá nunca su verdadero nombre.

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