lunes, 3 de marzo de 2014

Parque de las palomas

 Ahora mismo, sentado en la plaza de las palomas del parque María Luisa me da la sensación de que mi objetivo en la vida no es servir al mundo o encargarme de las grandes desigualdades de este, tampoco siento que mi objetivo sea estudiar, buscar un "gran" futuro o ser importante, tampoco creo que sea mi destino  hacerme notar. Ahora mismo, que parece que mi alma está tranquila me apetece estar o ser feliz, sentirme tranquilo y reposado y disfrutar, como no, de los pequeños detalles y del amor.
En este círculo abstracto rodeado de gentes, niños y pájaros veo el presente y se me funde pasado y futuro. Me veo a mi con mis padres y mis hermanos en este mismo parque rodeado de un mismo ambiente y realizando las mismas acciones que estas familias. Parece que nada ha cambiado, y me siento afortunado de ver que la esencia sigue viva y pura. A la vez veo contento un futuro en el que yo no soy el niño sino el padre y en cuya imagen estoy acompañado de esa mujer con la que habré decidido compartir mi vida porque ella será de las cosas más importantes de mi existencia.
 Veo futuro, presente y pasado y a la par disfruto del instante que es lo único que está vivo y ahora y en momentos como estos doy gracias, y me apetece decir: "doy gracias a Dios", (a pesar de ser ateo) por estar aquí y seguir vivo.

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