Comencé a perder monedas por el agujerito del pantalón
sintiendo angustia y enfado
pero me di cuenta que pesaba menos,
que era más sencillo dar los pasos.
Me gustó la sensación.
Cada vez menos fui necesitando.
Tenía más aire entre mis costuras
y menos cosas con las que vivir lastrado.
Fui buscando perder objetos
e ir disfrutando de su ausencia
Porque esos huecos se fueron rellenando
de gentes, amor y experiencias.
muy bonito =)
ResponderEliminarLo más bonito de todo sería hacerlo.
Eliminar