Se tuvieron que reflejar esas estúpidas imágenes expedidas desde la pantalla fría. Se tuvieron que reflejar en esos ojos vidriosos que se sentían estúpidos y -por qué no decirlo- tristes... Estaba allí, sentado en medio de lo oscuro con la única luz de su ordenador. Esa situación lo explicaba todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario