lunes, 8 de julio de 2013

Digo lo que quiero

 Se tuvieron que reflejar esas estúpidas imágenes expedidas desde la pantalla fría. Se tuvieron que reflejar en esos ojos vidriosos que se sentían estúpidos y -por qué no decirlo- tristes... Estaba allí, sentado en medio de lo oscuro con la única luz de su ordenador. Esa situación lo explicaba todo.

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