sábado, 26 de mayo de 2012

Se calló el mundo

 Una noche frente a la mesa sentado sobre el sofá, con un vaso de agua cristalina entre las manos que lo apretaban con fuerza intentando transmitir el sentimiento expresado en la lágrima que descendía deslizándose suave sobre su rostro. Estaba bestido con harapos más rotos que sucios, cubierto por una luz amarilla apagada y envuelto por olor a candela. Sentía una fuerza opresora creada por su pecho sobre su pecho, un dolor interno que quería destruirlo as si mismo, pues se hallaba sin sentido y en su cabeza sonaba con voz grabe:
 Cruce él caminó y llegué hasta el cielo, únicamente para darme cuenta de que todo fue una mentira, una mentira convertida en falsa realidad.
 Entonces reposó la cabeza sobre el vaso dejando caer una lágrima en su interior. El viento de una ventana abierta lo rozaba, pero él ya no podía sentir nada...

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