sábado, 7 de enero de 2012

Un día más

 Llegó el último adiós hasta dentro de mucho, ya vi un poco la realidad de que no volveríamos a vernos hasta dentro de mucho tiempo. Empecé a ver la realidad, aunque ya la conocía desde hace mucho. Nos fuimos, te acompañé a su casa, y creo que en el viaje vimos que los dos sabemos que nos hemos distanciado mucho y que tenemos muchas cosas de las que hablar, pero no las hablamos... Me invitaste a subir, a cenar con vosotros, pero se que era mejor dejaros solos, habíais quedado para eso, además yo no tenía ganas de esconder mi tristeza ni mis pensamientos y si hubiese subido lo tendría que haber echo, como siempre, lo habría echo. Sin ganas de estar con nadie me encaminé hacia calles desconocidas donde simplemente me alejaba de todo lo conocido, de donde no quería salir, donde desearía que hubiese cesado de pasar el tiempo y la gente y mi vida. Pero eso no iba a ocurrir así que pensé que coño hacer con mi última noche de fiesta, todos mis amigos resguardados y yo solo. Pero había una persona cerca y tal vez sola, así que tras pensarlo un tanto, ver que hacía mucho que no hablábamos y eso decidí agotar mi saldo en un mensaje que de antemano sabía que no iba a ser respondido, pero lo hice y se confirmó mi predicción. Por consecuente me quedé sentado media hora pensando y sin dejar salir una lágrima por que era absurdo, mis músculos no querían moverse yo no quería volver a mi casa ni al mundo... y... nada tras un rato volví a mi casa y me encontré con otro amigo y con dos niñas a las que no tengo nada de aprecio, sino más bien un mal rollo o un rollo extraño. Estuve un rato allí ausente y después dije una verdad, que no pintaba nada allí y me fui. Me alejé corriendo, llegué a mi casa, cambié la cara antes de entrar, me puse la máscara que la gente conoce como mi cara y poco más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario