domingo, 12 de junio de 2011

Hombre del saco

 Nos introduciría en esa bolsa de tela vieja, color marrón, sucia y mal oliente. Repleta de manchas que la hacen ser temida. Vísceras, sangre, pedazos de ojos, el tacto viscoso a peces muertos y la dureza e incomodidad de huesos de niños que corrieron la misma suerte que tú. Allí dentro, solo, solamente viendo un poco del camino de la duda hacia tu futuro, aunque todas las apuestas se dirijan hacia la tortura más dolorosa e insoportable que te imaginas. Intentando escapar de esa celda de gruesos hilos irritantes, malolientes e irrompibles. Tu vida a cambiado, estás sufriendo y no puedes evitar vomitar ahí dentro, sobre ti mismo.

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