lunes, 4 de enero de 2016

Sigue escribiendo paupérrima mente

 Es curioso los diferentes enfoques que pueden llegar a tener unos distintos hechos y la distinta intensidad con la que se viven.
Una vez sentí atracción por alguien, cariño, aprecio... algo más y tras tiempo viviendo con ello y sabiendo que el sentimiento no era recíproco decidí contárselo. Ya sabía de antemano la respuesta y así se lo hice saber, pero eso no cambió nada, como era de esperar.
Estábamos los dos allí, sentados el uno frente al otro, vivíamos la misma escena, escuchábamos las misma palabras y éramos partícipes de un mismo momento, sin embargo... creo que para ella nunca significó demasiado, y para mí, aunque no fuera tampoco un hecho de gran relevancia sé que no lo olvidaré... Tal vez las cosas se sientan diferente desde el momento en que el receptor, con sus circunstancias y pensamientos, las recibe.

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