viernes, 6 de noviembre de 2015

Como Dios

 Le suena a la pared izquierda su voz de locutor de radio, bajita, continua y nocturna. El pasillo suelta el eco de las manillas del reloj como si de alguien que no tiene fines en su vida se tratase y solo se dedicara a repetir una y otra vez la misma tarea mediocre hasta el fin de sus días. El sonido del pequeño ventilador me recuerda lo que estoy haciendo y en que momento me hallo. Las teclas lanzan sus quejas y reproches mientras me ayudan a plasmar aquello absurdo que creo... porque a pesar de todo sigo teniendo esa característica de Dioses de CREAR ya sea bueno o malo aquello que haga.

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