viernes, 13 de marzo de 2015

Mal desde los principios

 Cualquier excusa era buena y cualquier momento malo para empezar a ser valiente y ponerme a hacer realidad lo que pensaba que era necesario.
Normalmente siento que no termino de realizarme, que no tengo ese objetivo a alcanzar por el que estar luchando fervientemente, seguir sacando fuerzas y no rendirme. Estoy con asiduidad buscando y entusiamándome con decenas de cosas diferentes pero siempre termino dándome cuenta que no me resultan lo suficiente motivantes ni alentadoras, que no son lo mío, que no me dan la vida. Sumado a esto está la evidencia de mi ineptitud, mi falta de desarrollo y por tanto mi imposibilidad de hacer nada lo suficientemente bien como para que sea gustoso su resultado. Como claro ejemplo tengo la escritura que lleva años acompañándome y siendo una fiel amiga y sin embargo nunca en ni uno solo de mis escritos existe una consecución de palabras que resulte agradable, fluida y que merezca la pena ser leída. Como de costumbre he ido perdiendo el sentido de lo que decía mientras iba avanzando, he ido creando despojos con palabras que podrían haberse convertido en un canto y por cosas como esta se que no soy bueno ni que merezco tanto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario