viernes, 11 de julio de 2014

Entre librerías y antigüedades

 No es más ni mejor, no es increíble ni inimaginable, tampoco imposible ni inverosímil, pero si puedo decir que es encantadora una tarde de este tipo, si creo que es cierto que he disfrutado y se me ha pasado el tiempo volando, si creo que hoy agradezco no haber pateado solo, sino acompañado, un mapa que estaba marcado y que sin embargo ha sido destituido por la intuición y la curiosidad de conocer calles. Existen tardes de agobio, de estudio, de llanto, de lluvia, de sofa... y entre otras existen tardes de conocer calles definidas por la identidad de una ciudad y a personas que merecen la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario