martes, 8 de abril de 2014

Sin sin

 Salí de mi casa a la noche, sin móvil ni cartera, pues no los necesitaba, y por el camino me sentí libre, menos pesado, más despreocupado. No solo me libré de las molestias en los bolsillos sino también mi cabeza y mi espíritu se sentía menos pesado y más a gusto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario