Es el lugar de una vida, una vida normal y corriente, y por consecuente especial.
domingo, 9 de diciembre de 2012
London station
En medio de un agujero inmenso excavado bajo tierra, bueno, en el fondo era algo bastante más complejo y organizado que un agujero, pero vamos a lo que vamos. Allí todo el mundo corría ya por costumbre, era lo normal, no creo que ellos lo entiendan como prisas, sencillamente nosotros seriamos los lentos. Me pareció una locura, ese paso tan acelerado para mi significa que todo es diferente que si las pisadas que marcan tu día a día llevan esa velocidad es inevitable perderte muchas cosas, importantes (probablemente no para ellos), pequeñas (y al parecer por tanto insignificantes), mágicas (por ello inútiles). Me dio pena, vi que el mundo tal vez va peor de lo que pensaba y también pensé que lo más probable es que ellos me consideren como un estúpido o una persona con una mente diferente, pero la cuestión es que la relatividad se me hizo evidente y un grano de arena en la playa a veces se siente que no aporta nada, aunque se confunda, aunque no se equivoque.
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