martes, 12 de julio de 2011

Cambia el rumbo

 Unos grandes días están aconteciendo mi camino. Jaja, pero que voy a contar si mi vida se está viviendo, pues como siempre contaré mucho.
Me encantó ese tiempo en el que perdí algo que todo el mundo quiere perder, y más que nada por que primero sufrí algo que no era físico y me encantó superarlo y además lo mejor no fue lo que perdí, lo mejor es que terminamos una cosa que debíamos de terminar; pero la terminamos, creo, que de las mejores formas posibles, al menos los dos contentos y agusto. Después recordar viejos momentos, mantener unas conversaciones diferentes y exquisitas en un ambiente algo melancólico. Por último una noche de acercamiento a mi padre, que aun que siempre me he sentido muy muy agusto con él y muy muy unido anoche fue una noche especial, hablamos de temas pasados casi nunca hablados, no tanto por que mi padre no hubiera querido, si no por que se que aun que algo de curiosidad tuviera era mejor dejarlo ahí, pero sin embargo esta noche habló mi padre y no sólo sobre eso, sino también sobre muchas cosas que me han abierto en parte la mente y con las que he disfrutado meramente escuchando y por las cuales me he apenado ya que no se pueden repetir cosas así actualmente.
Pero al fin y al cabo un gran día, que por lo que parece se sigue sucediendo y claramente veo como cambia el rumbo del viento, pero tampoco me gusta hacerme demasiadas ilusiones (aunque me parece casi imposible evitarlo).

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